La Cámara de Diputados votó anoche -y lo propio haría hoy el Senado-otorgar en total $ 1.450 millones para el Fondo de Incentivo Docente, monto que será financiado con recursos del impuesto al cheque. La cifra cubre deudas con los maestros, acumuladas el año pasado, y los compromisos de todo 2003. Lo curioso es que el cálculo se basa en excedentes que tendría el cobro de ese tributo este año, cuando aún no se puede afirmar que la AFIP cumplirá con la meta de recaudación proyectada en el Presupuesto 2003 para ese impuesto.
En esa reunión de comisiones, el secretario de Hacienda, Jorge Sarghini, terminó aceptando la creación de otra asignación específica para el impuesto al cheque. Allí se acordó fijar un monto de $ 726 millones para atender las deudas con docentes en 2002 y $ 740 millones para 2003. «Si existen los recursos necesarios para financiar el Fondo, el Ejecutivo no se opondrá a ningún proyecto, pero no hay más margen para ir sobre otras partidas», dijo allí el funcionario.
Tal fue el apuro en el debate en comisión, que se dejaron de lado algunas cuestiones técnicas complicadas. Por ejemplo, los diputados impulsaron tomar fondos del impuesto al cheque calculando el excedente que puede haber en la recaudación de ese tributo -todo lo que supere la previsión establecida en el Presupuesto 2003- cuando la realidad indica que no se puede esperar que ni siquiera se cumpla con esa proyección. Por lo tanto, nada garantiza que los fondos para repartir entre docentes vayan a existir.
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