8 de junio 2001 - 00:00

Apura el gobierno una nueva forma de pago para PyMEs

Apura el gobierno una nueva forma de pago para PyMEs
Concluido el canje de bonos, Economía relanzará el equivalente argentino de la «duplicata» brasileña y con eso espera aceitar la cadena de pagos, sobre todo en las pequeñas y medianas empresas. Concretamente, en lugar de emitir una factura común, las empresas podrán confeccionar estas facturas especiales (las facturas de crédito remozadas), entregárselas a sus clientes y, una vez aceptadas por el comprador, descontar los duplicados de esas facturas en los bancos. Como adelantó este diario un mes atrás, el equipo económico quiere copiar este sistema que funciona bien en Brasil desde 1923, y que el año pasado movilizó en ese país créditos por 267.000 millones de dólares. La versión argentina de la duplicata brasileña se instrumentará a través de una modificación del régimen de «factura de crédito» creado por Domingo Cavallo en 1996, y que hasta ahora tuvo escasa aplicación práctica pese a las sucesivas reformas. El anteproyecto de ley que tiene Economía, al que accedió Ambito Financiero, contendrá dos novedades:

• Aviso de pago:
cuando se entregue el duplicado de una factura en un banco, éste enviará al deudor de la factura una «cobranza bancaria de factura de crédito». En Brasil, este documento se llama «bloqueto» bancario. Este documento tendrá título ejecutivo, es decir que, desde un punto de vista legal, será algo así como un cheque emitido por quien debe pagar la factura. Dicho de otro modo, en el caso de que el comprador no pague, será de rápida ejecución. La única manera de que no tenga título ejecutivo este documento será cuando, hasta dos


días antes del vencimiento, se rechace la factura alegando falsedad o dolo.

Pero eso será infrecuente porque habrá un registro de facturas en el Banco Central y porque además, los que impidan o falseen documentos que impidan el buen funcionamiento del sistema podrán ser sancionados a través de la Ley de Lealtad Comercial, del Código Civil (daños y perjuicios) y del Código Penal.

• Una central de riesgo en el BCRA: el Banco Central tendrá un registro de las facturas de crédito observadas y las cobranzas bancarias de facturas de crédito no pagadas
. Esta información pesará en la determinación de la calidad crediticia del deudor. Y además, cualquier particular (sea banco o una empresa) podrá saber si el duplicado de la factura es original, y si se produjo algún rechazo por parte de quien debe pagar la factura (es decir, el comprador). Estas dos novedades son claves para que funcione el sistema, tal como ocurre en Brasil.

• Endosos

El duplicado de las facturas se consideraría como un título de crédito formal, que circularía mediante endosos, igual que los cheques. Además, tal como ocurre con los cheques, al tener la vía ejecutiva, estas facturas podrían descontarse en los bancos generalmente con una mejor tasa de interés; el crédito bancario estará respaldado por quien solicita el crédito y por quien deberá pagar la factura.

Sin embargo, si bien estos cambios modifican drásticamente la normativa sobre facturas de crédito, los bancos quieren más. Algunos aseguran que debería ser de utilización obligatoria porque, al alterar los usos y costumbres comerciales, podrán haber empresas que no quieran comprar a quienes emitan estas facturas. La razón, es obvia: con una factura de este tipo, tendrán que dar certeza en las fechas de pago, y no como ocurre ahora, cuando una factura a 30 días, por ejemplo, puede ser cancelada en dos o más meses. Otras entidades que fueron consultadas sobre este proyecto sugirieron que es necesario, además un incentivo fiscal.

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