El abogado especializado en relaciones financieras y consultor privado, Héctor Torres, rechazó la hipótesis de que la crisis económica que genera la pandemia del coronavirus puede mejorar la perspectiva para la negociación de la deuda.
"Estamos listos para ayudar a la Argentina especialmente en estos tiempos difíciles", dijo Gerry Rice.
El abogado especializado en relaciones financieras y consultor privado, Héctor Torres, rechazó la hipótesis de que la crisis económica que genera la pandemia del coronavirus puede mejorar la perspectiva para la negociación de la deuda.
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Quien fuera representante del gobierno ante el FMI en dos oportunidades, descartó la denominada “Teoría Kicillof”. A continuación, el diálogo con mantuvo con Ámbito Financiero:
Periodista.: ¿Le parece bien la manera en que trata de negociar la deuda el ministro Martín Guzmán?
Héctor Torres.: El camino que eligió Guzmán es diferente al normal. Lo normal hubiera sido empezar por una negociación con el FMI, que es el principal acreedor y que además es privilegiado y tiene una concentración de vencimientos impagables en 2022 y 2023. Para poder convencer a los acreedores privados que vamos a tener plata para pagarles, tenés que despejar al elefante del camino.
P.: ¿Cree ud. en la teoría de cuanto “peor mejor”?
H.T.: Uno puede argumentar como el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, que cuanto peor mejor para negociar, pero no estoy confiado en eso, porque la hipótesis se basa en que todo lo demás queda igual, y la verdad es que la marea sube y baja para todos. Todos los activos han bajado, algunos más que otro. Los de riesgo han bajado, incluso los de poco riesgo. Se supone casos cuando la marea vuelva a subir van a tener un rendimiento bastante interesante.
P.: Lo que quiere decir es que se pueden obtener interesantes rendimiento en bonos de otros países emergentes con menor riesgo que la Argentina…
H.R.: Claro. Se puede obtener una rentabilidad esperada bastante razonable. Por otro lado, un plan económico se basa en un contexto económico determinado y no sabemos si el contexto ahora va a ser el mismo que hace una semana. Esto puede ser un incidente de volatilidad o puede ser un cambio más profundo y duradero
P.: ¿Se puede ver este episodio del coronavirus como algo temporal?
H.T.: Lo cierto es que nuestra perspectiva de crecer y de obtener un excedente fiscal y de cuenta corriente, por menos este último, parece más incierto. Yo no soy de la doctrina de “cuanto peor mejor”. Me parece que no nos viene bien. Pensar que todo está tan mal que todos los activos van a subir en el futuro, es relativo, hay que poner en contexto también van a considerar.
P.: ¿Qué perspectiva hay de que fondos buitre ya anden merodeando sobre la deuda argentina?
H.T.: No tengo datos desde dentro del mercado, pero si los bonos de Argentina cayeron tanto en estos días, es porque hubo más oferta que demanda. Los tenedores de estos bonos comenzaron a desprenderse y alguien los empezó a comprar a treinta y centavos. Un especulador puede esperar que la oferta los lleve a 45 o 50 centavos. Acá hay que tomar en cuenta que los pueden estar comprando un fondo buitre, con lo cual vamos a estar complicados, o los pueden estar comprando un especulador que saldrá a “revolearlo” al mercado cuando cierre la oferta, con lo cual va a bajar el precio.
P.: ¿Argentina va a poder volver al mercado de capitales?
H.T.: Lo importante de todo esto es que Argentina va a tener que volver acceder a los mercados de capitales a un costo razonable.
P.: ¿Y cree que el gobierno podrá conseguir un costo razonable en el mercado voluntario después de esto?
H.T.: Lo que pasa que el camino que eligió Guzmán es que focaliza todo en el tema de la quita. No tiene un acuerdo con el FMI, no despeja el camino para los acreedores privados que saben que siguen teniendo un acreedor privilegiado, no mostró un plan que despeje la duda al Fondo ni a los privados.
P.: ¿Se puede renegociar una deuda sin mostrar un plan?
H.R: Siempre que hay un plan, se basa en supuestos, y el supuesto es que renegociamos la deuda en los términos en los que el Gobierno propondría. Siempre que hay un plan hay supuestos, y a los acreedores hay que convencerlos de que son razonables, tanto económica como políticamente viables. Esa historia de que no puede presentar un plan porque todavía no renegocie la deuda a mi me suena a no creíble.
P.: Puede ser que sea una estrategia no querer mostrar si tienen excedentes para aplicar a políticas activas , porque sino los acreedores le van a pedir que los use para pagar.
H.T.: Pero Guzmán en el Congreso dijo que no va a tener equilibrio fiscal en 2023 y que a partir de ahí va a tener un superávit primario del 0,6 puntos del PBI. Y eso es lo que los acreedores ven que tienen. La verdad es que para mi es un misterio de cómo está manejando esto Guzmán.
P.: Pareciera que tiene una mirada hostil sobre los mercados, como que vienen a complicar todo.
H.T.: Bueno, ahí hay una tensión. Si se focaliza en la quita, lo que resultado es un juego de suma cero, lo que gana uno pierde el otro. No obstante, aunque hubiera ido por el camino tradicional la tensión sería inevitable. Hay tres elementos. Uno es la quita, el segundo es la confianza y el tercer elemento vendría a ser un “cisne blanco”. Es un evento inesperado con consecuencias a futuro que podría llamarse Vaca Muerta. De los tres elementos, el de Vaca Muerta no tiene la culpa Guzmán.
P.: ¿Qué perspectiva entonces le ve a la negociación?
H.T.: Yo me debato entre lo que quiero y lo que me parece que va a pasar. Yo quiero que tenga éxito, pero tengo muy pocas razones para ser optimista.
P: ¿Entonces entraríamos en una etapa de “refinanciación forzada”?
H.T.: Probablemente sí. Pero ya estaríamos hablando de otro escenario, de confrontación en el cual generar confianza va a ser difícil. Cuando uno está en un escenario de default o cercano a un default, conseguir recuperar la confianza va a costar más.
P.: ¿Cómo vez la actuación del FMI?
H.T.: El acuerdo que el Fondo tenía con Macri tenía el supuesto de que Macri ganaba las elecciones, volvía la confianza y volvía a los mercados. Creo que era el único supuesto en el que sostenía todo ese programa. Pero el FMI no está para hacer especulaciones políticas, el Fondo tenía el calzoncillo sucio. Ahora lo que creo que trata de salvar la cara tratando de ayudar al programa de Argentina, que es el mas importante de toda la historia en el cual fracasa (no porque la Argentina no haya cumplido, sino porque lo cumplió). Yo creo que por eso sigue en buena disposición. Pero la estrategia de Guzmán es al revés, es empezar por los privados y que luego el FMI se acople.
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