A las 10, el gremio de La Fraternidad que nuclea a los maquinistas de trenes dará el puntapié inicial de las paritarias 2007 solicitando un ajuste salarial no inferior a 20%, más una serie de prerrogativas entre las cuales se destaca la reducción de la jornada laboral.
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Tras la presentación que hará hoy el sindicato liderado por Omar Maturano, en la propia sede gremial la patronal representada por una docena de empresas tendrá 15 días para contraofertar y así evitar la amenaza de medidas de fuerza. «Mañana (por hoy) comenzaremos las discusiones paritarias con las empresas concesionarias del servicio de pasajeros y el viernes con las de cargas», señaló Maturano a este diario.
El sindicalista explicó que el anteproyecto de convenio laboral que presentarán «incluye un piso de 20% de aumento salarial sobre los básicos, los vales alimentarios y los viáticos, mejores condiciones laborales y la implementación de medidas para frenar las agresiones que sufren los trabajadores por parte de los usuarios».
«Vamos a pedir como mínimo un aumento de 20% de carácter remunerativo, o sea sobre los básicos de convenio que conllevan cargas sociales, más otro 30% a 35% no remunerativo donde están incluidos los tickets y los viáticos, por ejemplo», adelantó.
Pero la negociación salarial trae un condimento especial; quizás, un reclamo más relevante que el porcentaje de ajuste pretendido, que es la exigencia de la reducción de la jornada laboral para los choferes de pasajeros de 8 a 6 horas, «mientras que la de los maquinistas de carga se mantendrá en 9 horas por este año». Esto implicará, de prosperar el reclamo, que las empresas tomen más personal ya que no pueden echar mano a las horas extras. Detrás de este pedido, el gremio aspira a recuperar una vieja conquista social de que los hijos de los trabajadores tengan prioridad ante un nuevo puesto de trabajo. A esto se suma la reivindicación del beneficio de capacitación que también fuera perdido tras las privatizaciones.
Maturano afirma no tener restricciones de parte de la central obrera comandada por el camionero Hugo Moyano, al cual el gobierno le habría fijado en la pulseada salarial una banda máxima de 20%. «Nosotros queremos como mínimo 20% porque ése fue el incremento real del costo de vida promedio, no el que dicen que aumentó la canasta familiar. Hubo gastos como educación y otros que aumentaron más de 25% en 2006», argumentó el líder de La Fraternidad. «Además, las empresas de pasajeros tuvieron un incremento del tráfico de 25% el año pasado y las de cargas más de 20%», lo cual justifica el reclamo salarial, agregó. También en la negociación se intentará reunificar los convenios ya que hoy opera uno para pasajeros y otro para cargas. «Queremos que eliminen las diferencias de los salarios de ambos convenios, porque un chofer de pasajeros cobra como mínimo $ 2.025 y uno de carga $ 1.800», manifestó Maturano.
En la paritaria del año pasado, el gremio consiguió un incremento de 19%, esto es dentro de la pauta oficial, más 30% de ajuste en carácter no remunerativo -implica que no aportan cargas sociales- en conceptos como viáticos y otros servicios personales.
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