Asumió Mantega: prometió tasas "civilizadas" (y subirá el dólar)
-
Trump no despeja Ormuz, pero sí el acceso de Warsh a la Fed
-
Ni Shein ni Temu: la nueva plataforma para compras en el exterior que es furor
El presidente brasileño, Lula da Silva, diserta ayer durante la ceremonia de asunción del nuevo ministro de Hacienda, Guido Mantega, en el Palacio de Planalto.
La política de altas tasas es cuestionada por sus efectos sobre el sistema productivo: el PBI de Brasil creció 2,3% en 2005, menos que el resto de los otros países latinoamericanos, excepto Haití.
Frecuentemente identificado con la escuela «desarrollista» que cuestionó el fuerte ajuste monetario aplicado por Palocci, Mantega aclaró que su compromiso es «con un Estado eficiente, no con un Estado fuerte».
«Siempre dije que el mercado no puede resolver todos los problemas», declaró Mantega, que citó la reducción de la fuerte concentración de renta que existe en Brasil como uno de los terrenos que requiere intervención pública.
En lo que constituye otra mala noticia para los mercados, Mantega confirmó además la salida del número dos del viceministro de Hacienda, Murilo Portugal, y del secretario del Tesoro, Joaquim Levy.
Portugal era uno de los nombres citados para sustituir a Palocci, quien el lunes dimitió por denuncias de que estuvo involucrado en la violación del secreto bancario de un casero que afirmó que el ministro frecuentaba una mansión de Brasilia, donde varios de sus ex colaboradores hacían lobby a favor de empresas.
«Murilo Portugal pidió salir y saldrá. Es normal tener un secretario ejecutivo de confianza», dijo Mantega, sin indicar cuál será el destino del funcionario, considerado una de las garantías de previsibilidad y racionalidad en materia económica. Levy, de quien puede decirse lo mismo, asumirá una vicepresidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), señaló.
En la ceremonia de asunción del nuevo ministro en el presidencial Palacio del Planalto, Luiz Inácio Lula da Silva se permitió, entre risas, una ironía: «Quien quiera hablar mal de la economía, ahora no podrá hablar mal de Palocci, sino que ahora tendrá que hablar mal de Guido Mantega».
El funcionario, por su parte, prometió «mantener el plan económico y continuar en la ruta del crecimiento sustentable». Respecto de las acusaciones de «desarrollista» que está recibiendo, sostuvo que «sigo fiel a mis ideas. El desarrollo que promueve es responsable, contrario a las aventuras y entusiasmo infantil».
Durante el acto, Lula respaldó a Palocci, a quien calificó de «amigo», «compañero» y « hermano» durante los últimos 25 años.
Además, valoró su gestión, «a la que deben agradecer millones de brasileños» por el crecimiento económico del país desde 2002.




Dejá tu comentario