Asumió Mantega: prometió tasas "civilizadas" (y subirá el dólar)

Economía

Brasilia (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El nuevo ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, asumió ayer el cargo con promesas de continuidad, pero mostró sus primeras diferencias con la dura política monetaria aplicada por su antecesor, Antonio Palocci, y por el presidente del Banco Central, Henrique Meirelles, al afirmar que el país necesita «tasas de interés civilizadas» (esto implica que las hará bajar y por ende derivará en una suba del dólar).

En una entrevista con «TV Globo», horas antes de su asunción, Mantega reiteró su compromiso con la lucha contra la inflación, pero hizo notar que «hay unanimidad en el país en que las tasas podrían ser más bajas». «Brasil debe tener tasas de interés civilizadas que permitan estimular la producción y el consumo», subrayó.

La tasa básica de interés Selic de Brasil está en 16,5% al año; en términos reales, son las más altas del mundo, en torno a 11%. Las tasas son el principal instrumento del Banco Central para contener la inflación dentro de la meta fijada por el gobierno, de 4,5% en 2006. El aumentode precios (índice IPCA) en 2005 fue de 5,69 por ciento.

Mantega reafirmó además su compromiso con el cambio fluctuante vigente desde 1999, pese a la fuerte valorización del real frente al dólar en los últimos meses, que genera descontento en los exportadores.

Pero el ministro cree que la propia flexibilización de las tasas de interés ayudará a reducir la presión sobre el real, dado que atraerá menos «capitales especulativos».

Para reducir las tasas, Mantega espera «dialogar» con el Banco Central. Este «tiene la autonomía de decisión dada por el presidente de la República; vamos a respetar esa autonomía y vamos a dialogar», dijo el ministro que ayer asumió oficialmente el cargo, en sustitución de Palocci, quien renunció en medio de un escándalo de corrupción.

  • Cuestionamientos

    La política de altas tasas es cuestionada por sus efectos sobre el sistema productivo: el PBI de Brasil creció 2,3% en 2005, menos que el resto de los otros países latinoamericanos, excepto Haití.

    Frecuentemente identificado con la escuela «desarrollista» que cuestionó el fuerte ajuste monetario aplicado por Palocci, Mantega aclaró que su compromiso es «con un Estado eficiente, no con un Estado fuerte».

    «Siempre dije que el mercado no puede resolver todos los problemas», declaró Mantega, que citó la reducción de la fuerte concentración de renta que existe en Brasil como uno de los terrenos que requiere intervención pública.

    En lo que constituye otra mala noticia para los mercados, Mantega confirmó además la salida del número dos del viceministro de Hacienda, Murilo Portugal, y del secretario del Tesoro, Joaquim Levy.

    Portugal era uno de los nombres citados para sustituir a Palocci, quien el lunes dimitió por denuncias de que estuvo involucrado en la violación del secreto bancario de un casero que afirmó que el ministro frecuentaba una mansión de Brasilia, donde varios de sus ex colaboradores hacían lobby a favor de empresas.

    «Murilo Portugal pidió salir y saldrá. Es normal tener un secretario ejecutivo de confianza», dijo Mantega, sin indicar cuál será el destino del funcionario, considerado una de las garantías de previsibilidad y racionalidad en materia económica. Levy, de quien puede decirse lo mismo, asumirá una vicepresidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), señaló.

  • Ironía

    En la ceremonia de asunción del nuevo ministro en el presidencial Palacio del Planalto, Luiz Inácio Lula da Silva se permitió, entre risas, una ironía: «Quien quiera hablar mal de la economía, ahora no podrá hablar mal de Palocci, sino que ahora tendrá que hablar mal de Guido Mantega».

    El funcionario, por su parte, prometió «mantener el plan económico y continuar en la ruta del crecimiento sustentable». Respecto de las acusaciones de «desarrollista» que está recibiendo, sostuvo que «sigo fiel a mis ideas. El desarrollo que promueve es responsable, contrario a las aventuras y entusiasmo infantil».

    Durante el acto, Lula respaldó a Palocci, a quien calificó de «amigo», «compañero» y « hermano» durante los últimos 25 años.

    Además, valoró su gestión, «a la que deben agradecer millones de brasileños» por el crecimiento económico del país desde 2002.
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