Plan pospandemia: empresarios piden incentivos fiscales, ATP hasta fin de año y financiación

Economía

Solicitan, además, reducción de Ganancias, fortalecimiento del BICE y potenciación de exportaciones con valor agregado.

La economía argentina, antes del coronavirus, venía de 24 meses de recesión. Altas tasas, inflación y carga impositiva, eran solo algunos de los reclamos que hacía el sector empresario local. La pandemia terminó por complicar a todo el aparato productivo nacional, por eso empresarios ya están pensando en el día después. Planteando, en diálogo con el Gobierno, qué necesitan en materia fiscal, impositiva, crediticia y monetaria, para que la rueda vuelva a girar. A continuación, los ejes de sus solicitudes.

Alberto Motta, presidente del Grupo Motta y tesorero de la UIA, detalló en diálogo con Ámbito: “La semana pasada la UIA le entregó al Presidente de la Nación un trabajo que expone los lineamientos necesarios que necesita la industria para salir adelante luego de la pandemia. En líneas generales los ejes tendrían que ser la reactivación de la capacidad ociosa que hay en este momento, la puesta en marcha de aquellas industrias que están paradas, la reactivación del mercado interno y de las exportaciones. Para esto se van a necesitar líneas de financiamiento para que las empresas que están paradas puedan ponerse en movimiento y aquellas que están parcialmente detenidas también van a necesitar crédito, porque la pospandemia nos va a encontrar con un mercado interno deprimido. En este marco, tiene que haber un realineamiento de los créditos en general y de las tasas, como vino ocurriendo en los últimos 90 días”.

El empresario entrerriano menciona también varios puntos que integran el trabajo que ya está siendo evaluado por el Gabinete productivo y económico del Gobierno nacional. Se destacan la continuidad del ATP hasta fin de año para empresas con fuerte caída de ventas o trabajadores licenciados, el seguro de desempleo para apoyar la transición de trabajadores a nuevas formas de trabajo, reducir el 50% o permitir el cómputo del 100% del Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios como pago a Cuenta de los Impuestos a las Ganancias, IVA, Bienes Personales, desde el 20/03/2020 y hasta 60 días de finalizada la emergencia, reestablecer la devolución parcial del IVA para compras con débito bancario, contemplar el mayor acceso al crédito bancario, el fortalecimiento del BICE como banco de desarrollo y el desarrollo del mercado de capitales.

Los empresarios argentinos, en su conjunto, mencionan la necesidad de contar con créditos accesibles y plazos de pago que se adecuen pensando en la caída de los ingresos durante 2020. Justamente ese es el plan que el presentó la industria textil al Ministerio de Producción semanas atrás para sacar a flote a uno de los sectores más golpeados por el parate generado por la pandemia. “A mi me gusta llamarlo el Plan Marshall para la industria de la moda. En líneas generales solicitamos créditos para reconstruir nuestras empresas. Pero no créditos a 12 meses, porque suponiendo que la pandemia comience a estar un poco más controlada a partir de septiembre/octubre, a nosotros nos va a llevar no menos de lo que resta de 2020 y todo 2021 para recuperarnos. Necesitamos créditos a 36 meses con seis de gracia, los primeros 18 meses con una tasa del 18% y los otros con tasa normal. La parte bonificada la pedimos solo los primeros 18 meses...”, contó a Ámbito Claudio Drescher, director estratégico de Jazmín Chebar y presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria.

En tanto, Ignacio Noel, presidente de Molino Morixe, hace foco en una cuestión vinculada a la exportación: la falta de competitividad ante el denominado costo argentino: “El sector exportador tiene que potenciarse luego de la pandemia, sobre todo el de alimentos. Realmente no es fácil exportar, el costo argentino es algo que está instalado hace décadas y complica todo. Los altos costos logísticos es un tema recurrente que resta competitividad y el Gobierno tendría que buscar la manera de acompañar al exportador”, detalló.

Sobre la cuestión exportadora también hay un capítulo en el trabajo presentado por la UIA al Gobierno. “Estimamos que en 2020 las ventas externas se contraerán en un 15%. Esta situación afecta fuertemente a las manufacturas industriales. El actual contexto de recesión mundial y local obliga a repensar estrategias que favorezcan la exportación de bienes industriales. A partir de la caída en el comercio mundial, China -al igual que otros países- ha aumentado los reintegros a sus exportaciones para paliar la crisis”, detalla el escrito.

En este marco, los puntos que propone el escrito son la eliminación de derechos a las exportaciones industriales con valor agregado tanto en manufacturas industriales como alimentos y bebidas elaborados; agilizar reintegros, que podrían servir para paliar la falta de crédito interno a través de financiamiento productivo e incrementar reintegros.

Por su parte, el empresario Eduardo Costantini, en una entrevista que le concedió a Ámbito, esta semana hizo mención de la necesidad de que las empresas locales accedan a beneficios de distinta índole. “Hay que darle oxígeno al sector privado, que es el que está más golpeado. Porque si no, va a ser muy difícil recrear un ambiente de inversión. Lamentablemente hay una presión impositiva que no funciona. El Gobierno tendrá que ser creativo y por lo menos ofrecer alicientes impositivos para la inversión, para nuevos proyectos. Hay algunos países que ya lo hacen, como por ejemplo Uruguay, donde en materia de construcción hay grandes incentivos fiscales para la generación de empleo”, detalló.

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