El servicio de televisión por cable aumentará 11,5% a partir de julio, según informó el monopolio que conforman las empresas Multicanal y CableVisión, propiedad del grupo «Clarín». Por su parte, el servicio de Internet sufrirá un recargo de $ 10 para todo tipo de velocidad.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
De esta forma, a partir de los primeros días del mes que viene, que es cuando arriban las boletas de este tipo de servicios a los respectivos hogares, ya estará incluido este nuevo recargo. Un aumento más que se agrega a la interminable lista que registran las asociaciones de defensa del consumidor y que las llevan a concluir que la inflación en todo 2008 llegará a 40%.
«Estimado cliente: a partir de julio de 2008 el precio de la tarifa nacional básica de TV por cable tendrá un aumento de 11,5%. A su vez, el precio de lista del servicio de Internet se incrementará en $ 10», es la leyenda que figura impresa en el margen derecho de las boletas de CableVisión de junio, adelantando la noticia. Acto seguido, la empresa se justifica diciendo que «esta medida nos permite seguir ofreciéndole cada día el mejor servicio».
Plazos
Lo que llama la atención es que el aviso de este nuevo incremento se haya emitido solamente con un mes de anticipación, cuando debería de ser con un mínimo de 60 días, según reclamaron ayer ante este diario las asociaciones de defensa del consumidor.
En el tiempo que lleva como presidente Cristina de Kirchner, que es menos de seis meses, ya se ajustaron los alquileres, las tarifas del transporte -que aumentaron 20% en enero-, las cuotas de los colegios privados -que en algunos casos llegaron a subas de 40%-, los estacionamientos y los colectivos de larga distancia. Además, para junio ya se anticipó un nuevo incremento para los viajes en taxi, que si bien aún no se implementó, es inminente.
Pero, los servicios no son los únicos que aumentan en esta era de economía kirchnerista, también lo hacen los artículos de primera necesidad, como son los alimentos y los productos de higiene. La prueba está en los precios que se ven mes a mes en las góndolas de los supermercados, que pesan cada vez más en la cuenta de los consumidores.
Dejá tu comentario