San Pablo
Ambas centralesamenazan con paralizar la industria automotriz a partir del lunes, con unahuelga general por tiempo indeterminado, si los empresarios insisten en supropuesta de conceder un reajuste salarial anual de cinco por ciento para lostrabajadores del sector.
El aumento propuestopor la industria es inferior al índice de inflación del año pasado (6,4 porciento), y los sindicatos exigen recibir aumento real de salarios, bajo elargumento de que las fábricas han registrado fuertes ganancias este año,gracias a la recuperación de la economía del país.
«No queremos dictarhuelga general, sino llegar a un acuerdo. Pero, si no hay solución, seremosobligados a convocar un paro general», expresó ayer el presidente del sindicatode Metalúrgicos, Luiz Marinho.
Además de laindustria automotriz, la huelga afectó parcialmente a las fábricas de máquinas,electroelectrónicos y autopartes en todo el estado de San Pablo.
La propuestaoriginal de las dos centrales pide un aumento salarial de 20 por ciento y reducciónde la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales. No obstante, fuentes de ambasentidades admiten aceptar un acuerdo por un reajuste en torno a diez porciento, mientras que la mejor propuesta de los empresarios llega actualmente aocho por ciento. El paro de advertencia de los metalúrgicos es parte de unagran campaña puesta en marcha por las dos centrales gremiales este mes,aprovechando el inicio de las negociaciones salariales de unos cinco millonesde trabajadores, entre ellos categorías numerosas como bancarios, metalúrgicosy petroleros.
Estos últimosamenazan actualmente con dictar una huelga a partir de la próxima semana, sifracasa la nueva ronda de negociaciones iniciada ayer por el presidente de laempresa estatal Petrobrás, Henri Philippe Reichstul.



