La batalla contra las terminales fue impulsada por la concesionaria Automotores y Servicios Grandola SA contra CIADEA, por retención indebida de márgenes comisionales y se ha convertido en la causa madre para otras concesionarias de vehículos.
En el año 1992, las terminales, el gobierno nacional, la UOM y las concesionarias de autos llegaron a un acuerdo por medio del cual se efectuaba una rebaja en el precio de los automotores 0 km con la finalidad de maximizar las ventas de vehículos y colaborar en el aumento del volumen de ventas.
Los contratos que vinculan a las concesionarias con las terminales son de adhesión; por lo tanto, éstas tienen la facultad de resolver cuándo se termina el vínculo que les permitía a las concesionarias hacer uso de las marcas y los colores.
Dejá tu comentario