Automotrices jaqueadas por coronavirus: caen más ventas y temen faltante de insumos

Economía

No hay una posición común entre las empresas para cerrar las fábricas. Presión del gremio para mantener la actividad y problemas con el ingreso de camiones desde Brasil.

A un mercado golpeado por la recesión de los últimos meses se le sumó el coronavirus. Desde el viernes pasado, el clima del sector automotor está dominado por la pandemia. Eso quedó evidenciado el fin de semana por la caída abrupta de clientes en las concesionarias, tendencia que se acentuó en los últimos dos días. “El país está parado y nosotros no somos la excepción. No hay gente en los locales”, reconoció el dueño de una concesionaria. Otro, más optimista, aseguró “algo de movimiento, todavía, hay”, pero se apuró a aclarar que los próximos días van a ser más duros.

El tema más preocupante pasa por el abastecimiento de piezas. Si bien la decisión de cesar la actividad es por el momento voluntaria, como hizo General Motors en Santa Fe, se teme que en los próximos días se vean obligadas a hacerlo por falta de insumos. Según un relevamiento realizado por distintas automotrices, el suministro de piezas se mantiene normal aunque temen que las restricciones que se están implementando en la Argentina y en otros países generen complicaciones. “En muchas autopartes tenemos stock hasta mayo pero en otras es más limitado. Por ahora el comercio exterior no está afectado pero no sabemos hasta cuándo. Dependemos mucho de los camiones. Si el gremio toma una medida, vamos a estar complicados. Por ejemplo, en una planta de Córdoba los operarios se negaron a descargar un camión que llegó desde Brasil por temor a contagios. Otros camiones quedaron demorados en la frontera con Brasil porque no se les permitía el ingreso a los choferes”, explicó.

Es por eso que las terminales y los autopartistas están manteniendo conversaciones para coordinar una medida conjunta pero las posiciones están divididas. El lunes se realizó una teleconferencia entre directivos de las empresas (algunos presidentes participaron) y ayer se realizó otra, lo que muestra la situación delicada por la que atraviesan. “Que una pare y la otra siga funcionando genera sobrecostos y problemas operativos para los autopartistas. Lo lógico es que se tome una decisión conjunta”, explicaron desde una terminal. Desde otra fueron más cautos: “Es difícil tomar una medida generalizada. Las automotrices tenemos más espalda pero para los autopartistas es distinto. Si dejamos de producir, no tendrán para pagar los sueldos”.

La idea que impulsan algunas empresas es que se acuerde cerrar todas las fábricas mientras duren las restricciones que dispuso el gobierno a partir del miércoles 25, después de los feriados. Se extendería, en principio, por nueve días desde esa fecha. “Las que no están de acuerdo, en pocos días lo tendrán que hacer a la fuerza porque se va a trabar todo el comercio” advirtieron desde una empresa. La decisión de la provincia de Tierra del Fuego de cesar la actividad industrial es un ejemplo. Un par de autopartistas están radicadas en ese territorio y complicaría a algunas automotrices.

Otro problema es el sindicato del SMATA. La cúpula no está de acuerdo con una parada generalizada. “Deben temer que si se cierran las fábricas, alguna no vuelva a abrir” comentó un operador del sector. Distinta es la situación de los trabajadores. Las bases –dominadas, en muchos casos, por agrupaciones de izquierda radicalizada – están presionando para parar y complica la situación de los jefes del SMATA. Desde la cúpula del gremio de mecánicos intentan frenar cualquier medida que afecte al Gobierno. “No quieren ser ellos los que decidan cerrar las fábricas, algo que sería un golpe duro para Alberto Fernández”.

En tanto, la asociación que agrupa a los vendedores (ACARA) informó ayer que más del 30% de la gente que tenía turnos reservados para realizar los services no concurrieron a los talleres. El temor al contagio ahuyenta a cualquier interesado en adquirir un vehículo. Es por eso que algunas concesionarias están informando a sus clientes las medidas que están tomando en locales y talleres contra esta enfermedad. Por ejemplo, el Grupo Dietrich envió un comunicado en el que detallas todas las tareas preventivas que están llevando a cabo que van desde l desinfección de volantes, palancas de cambio, manijas de apertura de los autos como la explicación del vendedor a los clientes de las características de los modelos, guardando la distancia recomendada por los organismos de salud.

Con este escenario, las proyecciones para el mes se están reajustando sobre la base de una segunda quincena con mayor retracción. Las primeras dos semanas habían mostrado un mayor ritmo de las operaciones impulsado por descuentos del orden del 20% sobre los precios de lista.

La situación de las fábricas también es delicada. Algunas tienen la actividad suspendida mientras que otras trabajan a menor ritmo por la implementación de medidas sanitarias y menor personal. “Hay mayor ausentismo, los operarios deben guardar determinada distancia, lo que altera el proceso productivos, y la necesidad de reforzar la higiene personal demora la actividad”, explicaron en un terminal.

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