Pese a las sospechas de conspiraciones del Ministerio de Economía y la embestida oficial contra Silvio Berlusconi, Italia autorizó a la Argentina a lanzar en ese país la oferta a bonistas. Roberto Lavagna imaginaba, y de hecho lo afirmó públicamente, que se iba a trabar este proceso por una maniobra de acreedores. No demoró un día más la Consob, el ente que supervisa mercados, del tiempo habitual que requiere la autorización de una operación de este tipo. Así, ya está prácticamente todo listo para que comience el 14 de enero la operación para sacar al país de la cesación de pagos. Entran en escena desde ahora los fondos buitre y acreedores que presentaron demandas en EE.UU. y que pedirán al juez Griesa en Nueva York que frene el proceso. Lo acertado sería que el equipo económico en esta nueva y complicada etapa actúe con la idoneidad con la que hasta ahora no contó para resolver eventuales complicaciones. Más allá de ello, que se contemple además lo positivo de sumar la mayor cantidad de aceptaciones posible, sin conformarse con 70%. Esto dejaría, por ejemplo, u$s 30.000 millones en juicios abiertos contra la Argentina.
El gobierno consiguió ayer una buena noticia de fin de año, al anunciar la Comisión de Valores de Italia (CONSOB) la aprobación del prospecto que le permitirá a la Argentina lanzar la oferta de canje de deuda caída en default en ese país. Con esto, el país ya consiguió el visto bueno de Estados Unidos y Luxemburgo para comenzar el 14 de enero el proceso con lo cual prácticamente ya no quedan trabas en los principales mercados del mundo. Unicamente restaría que Japón apruebe el prospecto, posibilidad algo lejana a esta altura y que desde el Ministerio de Economía se quiere salvar permitiendo que los ahorristas de esa plaza que quieran intervenir en la transacción lo hagan a través de entidades de los Estados Unidos. También se analiza la posibilidad de emitir un título especialmente diseñado para ese mercado.
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La información del aval del Consob fue enviada ayer a las 13 horas de Buenos Aires vía Roma a través de la Embajada de la Argentina en Italia y fue recibida en el Ministerio de Economía. En realidad, esta decisión de la entidad europea se esperaba para la semana próxima, luego de la aprobación del prospecto por la Comisión de Valores de los Estados Unidos (SEC).
Según la información que manejaba el gobierno argentino, una vez que desde Nueva York llegara el aval, sería cuestión de días que el Consob tomara una decisión similar. En todo caso, la sorpresa para el Ejecutivo es que la aprobación haya sido tomada de inmediato luego de la decisión de la SEC. Tal fue la novedad, que Néstor Kirchner se enteró de la noticia minutos antes de tomar un avión que lo llevaría a Santa Cruz donde pasará las fiestas de fin de año.
El próximo paso en el proceso de canje de deuda se dará recién el 12 de enero, con la presentación del secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Los funcionarios del equipo económico iniciarán luego una gira por Estados Unidos, Europa y Japón, presentando formalmente la oferta definitiva y las «ventajas» de sumarse al canje.
• Transparencia
Voceros de la Consob dijeron ayer que la aprobación del prospecto con la oferta «no implica una valuación de mérito sobre la adhesión de los ahorristas italianos al plan» argentino, que contempla una quita de 75%. «La Consob sólo verifica la transparencia de la información», aclararon las fuentes y revelaron que el organismo hizo una lista extensa de advertencias y una conclusión general, y reclamó al gobierno argentino que publique esos puntos en por lo menos dos diarios italianos de circulación nacional, lo que se cumpliría en la primera semana de enero de 2005. Hay que recordar que Italiaes, junto con Japón, el mercado más complicado para la Argentina en cuanto a la aprobación del proceso por parte de los ahorristas que adquirieron bonos hoy en default.
Se estima que hay unos 450.000 pequeños y medianos ahorristas, en su mayoría jubilados y pensionados, que compraron bonos de la deuda y mantienen ahora una posición crítica hacia la oferta diseñada en el Palacio de Hacienda. En total, se estima también que serían unos 12.000 millones de dólares en títulos en default, que representan aproximadamente un total de 14% de la deuda que está siendo negociada.
Sobre la situación en Japón, y ya descartándose oficialmente una aprobación de las autoridades de ese país para iniciar el proceso en tiempo y forma, el gobierno analiza la alternativa para los ahorristas que no puedan hacer el trámite vía bancos de los Estados Unidos, de emitir un nuevo bono «Samurai» por unos 2.500 millones de dólares. Según aclaraban ayer fuentes de Economía, este título no demandaría nueva deuda más allá de la presupuestada ya que se trata del monto exacto de los bonos que estaría en poder de ahorristas japoneses y que no podrían acceder al canje que se lanzará el 14 de enero.
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