11 de diciembre 2002 - 00:00

Avatares

• La ceremonia de investidura del presidente electo brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, el próximo 1 de enero, contará con un presupuesto apretado y apenas 200 invitaciones disponibles, pero ya ha generado un mercado inmobiliario y turístico en alza en Brasilia.

La ceremonia tendrá su parte oficial en el Congreso y el palacio presidencial, y una popular en una gran fiesta concierto en las calles. Sus organizadores ya se han encontrado con una sorpresa: no habrá mucho di-nero, y de las 1.500 invitaciones disponibles, el presidente sólo contará con 200, en las que deberá incluir a sus familiares y autoridades del país.

Pero la investidura también ha generado otras sorpresas, como la reacción popular para aprovechar la ocasión, con una inusitada oferta de alquiler de casas, apartamentos y habitaciones particulares, en un momento en que suele ser el más bajo del año para la ocupación hotelera y los alquileres en la ciudad que acoge los organismos oficiales del país.
  
El futuro presidente será sometido a una intervención quirúrgica en enero, luego de asumir la Presidencia de Brasil, debido a fuertes dolores en el hombro derecho, informó el diario «O Globo». La intervención le dejará inmovilizado el brazo durante una semana, pero los médicos aseguran que el próximo presidente podrá seguir firmando, una tarea clave en sus primeros días en el gobierno.

• El ex gobernador de Rio de Janeiro, Leonel Brizola, del Partido Democrático Trabalhista (PDT) y aliado de Lula en el ballottage presidencial, opinó que el equipo del futuro presidente tendrá «vida corta». Según señaló, la «luna de miel» con los partidos amigos terminará en «siete u ocho meses».

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