Una docena de empresas mantiene una calificación de deuda superior a la de la República Argentina y no fue afectada por la reciente baja que decidió Standard and Poor's, a «B» y estable. Buena parte de estas compañías son exportadoras o no entraron en default en 2002, como sucedió con la mayoría del mercado corporativo.
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A diferencia de lo que sucedía años atrás, Standard and Poor's modificó sustancialmente el viejo concepto del «techo soberano», según el cual ninguna institución podía tener una calificación más alta que la del gobierno nacional. La crisis de 2002, con devaluación y default incluidos, dejó en claro que muchas empresas (e incluso distritos como la Ciudad de Buenos Aires) estaban en condiciones de seguir haciendo frente al pago de la deuda o, al menos, de avanzar en un acuerdo voluntario con los acreedores que permitiera eludir la cesación de pagos.
La compañía argentina de mejor calificación es YPF, con una nota de «BB». Así, es la que más se acerca al « investment grade», al quedar a sólo dos escalones. En la misma categoría se encuentra otra petrolera, Petrobras Energía (ex Pérez Companc) y Celulosa Alto Paraná. Medio escalón abajo aparecen Pan American Energy, del grupo Bulgheroni, y British Petroleum.
Implicancias
Poseer mejor calificación que el gobierno implica mayor facilidad a la hora de acceder al financiamiento de los mercados a través de Obligaciones Negociables, aunque el ritmo de emisión de estos instrumentos cayó abruptamente en lo que va de 2008.
Compañías que dependen estrictamentedel consumo local, como IRSA, también se mantienen por encima de la nota argentina, al igual que algunas empresas de servicios públicos privatizadas, entre ellas TGS, Telecom Argentina y Telefónica Móviles.
Pablo Lutereau, analista de Standard and Poor's, explicó a este diario que lo que se tiene en cuenta para la nota corporativa es el «riesgo de transferencia y convertibilidad». De esta manera, se considera cuál es el peligro de que las empresas no puedan acceder al mercado de cambios para hacer frente al pago de la deuda en el exterior. Pero según la calificadora, este peligro no aumentó a pesar de la rebaja de la nota argentina.
Los bancos, en cambio, no escaparon y ayer se confirmó que también todos sufrieron una disminución de la nota, a la par de la calificación nacional. La reducción afectó al Hipotecario, Patagonia (para su deuda emitida a escala internacional) y a los bancos Francés, Provincia de Buenos Aires y Galicia para la deuda local. «En todos lados, la relación entre el riesgo de los bancos y el de los títulos públicos es muy estrecha. Más aún en la Argentina, donde los activos de las entidades tienen una buena proporción de bonos», señaló Lutereau.
Por último, algunas compañías tienen calificaciones que están por debajo de la del país. Se trata, en muchos casos, de deuda ya reestructurada y que vuelve a presentar desafíos para su pago. Autopista del Sol está calificada como «B-», al igual que Metrogas y Clisa, del grupo Roggio.
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