La calificadora de riesgo Standard & Poor's decidió pasar de «estables» a «negativas» las perspectivas de la petrolera Repsol-YPF, en consonancia con la determinación tomada anterior-mente de rebajar la nota de la deuda pública argentina. Sin embargo, más allá de la situación del país, la calificadora decidió rebajar las perspectivas a causa de la política expansiva de la compañía.
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Pese al cambio de perspectivas, la entidad afirmó que mantiene todas las calificaciones de la petrolera y sus filiales .» «El cambio refleja la reciente rebaja en la calificación soberana de Argentina, así como las estrategias financieras y de negocios cada vez más agresivas de Repsol», señaló la entidad.
Según Standard & Poor's, luego de la integración de YPF a Repsol, no se esperaba un movimiento tan agresivo de la compañía, sobre todo por el endeudamiento en que se colocó para absorber a la ex petrolera estatal argentina. Agregó que el grupo español «ha ampliado de forma significativa sus ambiciones comerciales y su tolerancia de deuda tras completar la compra de YPF, algo contrario a las predicciones de Standard & Poor's». Como ejemplo de la «política agresiva», S&P citó el intento finalmente frustrado de Repsol de ofertar por el control de la eléctrica Iberdrola, a través de su filial, Gas Natural.
Según la calificadora, contrariamente a su propó-sito de reducir deuda y a los elevados precios del petróleo, la deuda neta de Repsol-YPF aumentó 4.400 millones de euros entre enero y setiembre de este año. La entidad bajó el martes las calificaciones para los bonos argentinos tanto en moneda extranjera como en moneda local, a pesar del paquete de medidas lanzado por el gobierno en el último fin de semana. El miércoles, la calificadora bajó la nota a varias entidades argentinas, entre ellas la Ciudad de Buenos Aires, la Provincia de Buenos Aires, bancos oficiales y privados y empresas.