«Mientras que el sistema financiero en su conjunto contrajo 14% el crédito en lo que va de 2003, las entidades nacionales lo aumentaron en 6%.» Con estas declaraciones, el titular de la Asociación de Bancos Privados de Capital Argentino (ADEBA), Jorge Brito, salió a diferenciarse de la banca extranjera, que anteayer reclamó «medidas integrales» del gobierno como condición indispensable para que retorne el crédito.
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Brito aseguró que la tasa de interés que las entidades aplican a los préstamos tenderán a la baja. Por ahora, la reducción se notó en las tasas pasivas, ya que los bancos pagan apenas 4% anual en pesos por depósitos a 30 días.
El banquero aseguró que en estos momentos «todas las entidades estamos compitiendo, y cada uno trata de tener la mayor cantidad de clientes y de préstamos, con lo cual la baja de las tasas se va a dar como algo natural tal como viene sucediendo en el último año».
• En duda
Un día antes, Mario Vicens, titular de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), que agrupa a las entidades de capital extranjero, describió como «delicada» la situación de los bancos. Puso en duda, además, que el crédito esté en condiciones de reaparecer de manera vigorosa hasta que el Estado no avance con medidas clave que permitan «mejorar la situación patrimonial» de las entidades.
Los principales banqueros que forman ADEBA estuvieron ayer en Mendoza, donde efectuaron la reunión de comisión directiva. Se entrevistaron con empresarios locales y con el gobernador provincial, Roberto Iglesias. Participaron, además de Brito, Jorge Sánchez Córdova (Finansur), Víctor Mondino (Roela), Jorge Stuart Milne (Patagonia), Norberto Peruzzotti (director ejecutivo de ADEBA), Alejandro Estrada (Banco Privado de Inversiones), Guillermo Cerviño (Comafi) y José Federico López (Banco Regional de Cuyo).
Según datos de la entidad, la banca privada de capital nacional incrementó el nivel de crédito al sector privado no financiero 6,8 por ciento en igual período, pese a que la banca pública registró una retracción de 10,2 por ciento que en el caso de las entidades extranjeras llegó a 25,6 por ciento.
El banquero cargó contra las regulaciones de encajes, diseñadas para el programa de convertibilidad, y consideró que afectan sensiblemente la capacidad prestable de las entidades financieras.
Concretamente, solicitó al BCRA que alivien las normas sobre capitales mínimos que deben respetar las entidades: «Siempre hablamos de que la Argentina no solamente cumplía con las regulaciones de Basilea, sino que tenía un Basilea plus y que esto era un exceso», resaltó Brito, quien recordó que a fines de 2001 y comienzos de 2002 la Argentina «sufrió una de las crisis más profundas que ha tenido como país».
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