Hoy se conocerá la nueva tasa tope que regirá para los depósitos la semana que viene. El dato podría venir con una sorpresa, ya que el nivel máximo permitido podría bajar de 12,25 por ciento anual a cerca de 10 por ciento anual en dó-lares.
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Esta reducción se debe a que la política de baja de tasas que impactó sobre el segmento de grandes depositantes, también se reflejó en los pequeños ahorristas. Justamente, la muestra que toma el Central para fijar la tasa máxima está en relación a los plazos fijos pagados de 30 a 59 días.
Para la tasa en pesos también se produciría una abrupta baja de por lo menos dos puntos respecto al nivel de esta primera semana de aplicación. El tope fijado fue de 14,75 por ciento anual. Por debajo de este máximo, las entidades están obligadas a mantener inmovilizado 100 por ciento del depósito recibido.
En tanto, el Banco Central procuró ayer flexibilizar la norma sobre topes en las tasas de plazo fijo, aunque con poco resultado, ya que se disparó la tasa de call money (préstamo entre bancos). Específicamente, permitió a las entidades que cobren hasta tres puntos más sobre la tasa tope, con la posibilidad de integrar los encajes adicionales con los préstamos garantizados que tendrán dentro de algunas semanas.
La notificación llegó a primera hora de la mañana. La norma del BCRA permite que si la tasa se ubica entre uno y tres puntos por encima de la tasa de referencia, el requisito de liquidez adicional a 21 por ciento pueda efectuarse con los préstamos garantizados. Pero como estos no fueron entregados, las entidades se abstuvieron de ofrecer más tasa.
Pero el BCRA permitió realizar esta maniobra «a cuenta» de los préstamos que las entidades recibirán a mediados de diciembre.
Sin embargo, los banqueros aseguran que con los tres puntos adicionales sobre el tope no alcanza. «Por lo menos, sería necesario poner una tasa que supere en 20 puntos al tope para compensar lo que quieren los inversores», explicaban ayer.
La prueba de que la notificación del BCRA no dio los resultados esperados es que la tasa de call money en pesos prácticamente se duplicó de 100 por ciento a 200 por ciento anual. La de dólares, en tanto, se ubicó por encima de 70 por ciento anual.
Ayer, las entidades nucleadas en Abappra exigieron la aplicación de encajes diferenciales para ellos, con el objetivo de compensar el perjuicio que -aseguran-les está causando la aplicación de estas tasas máximas.
Los bancos oficiales y privados de capital nacional explicaron que al no poder ofrecer tasas más altas, los grandes inversores terminan apostando por los bancos extranjeros. Sin embargo, desde el BCRA contestaron que «no está previsto» la aplicación de tasas diferenciales para grupos de entidades determinados.
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