23 de noviembre 2000 - 00:00

Banco Central quiere evitar suba de tasas

Para prevenir el despegue de las tasas durante diciembre, el Banco Central aprobó ayer un régimen de perdón y olvido para los bancos.

Concretamente: pasará por alto los incumplimientos de hasta 20 por ciento de las regulaciones técnicas (requisitos de liquidez) durante noviembre. Y las deficiencias de diciembre podrán compensarlas con las de enero. Si todas las entidades terminaran el mes con ese rojo, significaría un alivio global en la liquidez de 3.150 millones de pesos (entre dólares y pesos), algo así como 3,8 puntos de encajes.


Eso significa un alivio en la disponibilidad de dinero inmediato para las entidades porque, dado que quedan cuatro días hábiles para que termine el mes, todavía pueden usar sus colchones de liquidez hasta llegar a 80 por ciento de las exigencias.

Requerimientos

Por otra parte, aquella entidad que no lo haga, no tendrá ningún premio, porque las posiciones de noviembre no se podrán compensar con las de diciembre.

Además del alivio inmediato, con esto se espera evitar los tradicionales recalentamientos de tasas que ocurren en estas épocas del año por razones estacionales. En diciembre, hay más retiro de dinero de los bancos porque las empresas deben hacer frente al pago del aguinaldo. También el público suele retirar más dinero para gastarlo en las vacaciones.

Después de adoptarse esta medida, a través de una circular cuya difusión es inminente, los requerimientos técnicos exigidos a las entidades quedarán exactamente igual que en diciembre del año pasado.

Hay que recordar que en aquel entonces, a los problemas estacionales, se le sumaban los temores por el impacto del Y2K, el apocalipsis informático por el cambio de milenio que finalmente no ocurrió.

De todos modos, la decisión es importante porque le quita presión a las tasas.

Hasta ahora, los bancos estaban obligados a integrar sus requisitos de liquidez promediando sus posiciones de fin de noviembre con las de diciembre y enero. Había sido una decisión adoptada a principios de este mes, cuando las tasas entre entidades de prime-ra línea volaron hasta 20 por ciento.

Obviamente que la iniciativa ayudó a calmar la fiebre del mercado financiero, porque muchos bancos decidieron quedarse en rojo, esperando vientos mejores. Pero eso incubó un problema:
esos rojos deberían compensarse en diciembre y enero precisamente cuando la estacionalidad juega en contra de los depósitos.

Tradicionalmente, durante las tres últimas semanas de diciembre y las dos primeras de enero, los argentinos prefieren mantener más dinero en su poder por las fiestas de fin de año y el comienzo de las vacaciones.

Este año se estima que, por esa razón, se evaporarán unos 2.100 millones de pesos de los bancos.
Entonces, para evitar que las entidades intenten cubrir las deficiencias de noviembre con sus posiciones de diciembre y enero, el directorio del Central resolvió ayer otorgar un perdón, exclusivamente para noviembre, para los que queden en rojo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar