Barrios sin servicios básicos ya por el boom inmobiliario
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Agua, gas o cloacas: más de la mitad de la población carece de al menos uno de estos servicios
La construcción en algunos barrios es récord, pero no está acompañada por las obras de infraestructura.
Por eso, ya hay serios problemas por la falta de gas, agua y otros servicios.
El coordinador de la «Protocomuna de Caballito», Gustavo Desplats, consideró que dos cosas son básicas para solucionar la problemática del barrio: «suspender la entrega de permisos de obra y que se realicen estudios de impacto ambiental para determinar la capacidad y la calidad de los sistemas de provisión de agua, gas, electricidad y cloacas».
«Hasta que se realicen esos estudios -agregó- y determinen que estamos bien o mal, pedimos que no se entreguen los permisos de obra. Nosotros pensamos que el resultado de los trabajos va a demostrar que estamos mal.»
En los barrios de Flores, Montserrat, San Telmo, La Boca, Barracas, es decir, gran parte de la zona sur de la Capital Federal, también están presentes problemas con las cloacas debido a la gran cantidad de personas que se están instalando en esas localidades.
Para los vecinos integrantes de esa agrupación, Caballito es el barrio con más densidad de población de la Capital Federal, por lo que consideran que se está «rompiendo con el equilibrio de la ciudad» por la excesiva concentración de la construcción.
Otro hecho que denuncia Desplats es el «mal trabajo de control de las obras», que se inician «sin ningún tipo de autorización oficial». Las constructoras «empiezan con la demolición cuando ni siquiera tienen la autorización del gobierno para hacerla», subrayó.
«En el Código de Planeamiento Urbano hay un artículo que permite a las constructoras edificar 150 metros cuadrados más que los permitidos pagando una multa de 4 mil dólares. Teniendo en cuenta que esos terrenos se llegan a vender a 100 mil dólares, no es siquiera un castigo», agregó.
El coordinador de la agrupación explicó que a principios de año comenzaron a notarse los problemas de superpoblación en el barrio. Dada esa situación, «hace 3 meses empezamos con los reclamos y la primera nota formal la presentamos el 20 de junio pasado y todavía no tenemos respuesta».
El director general de Interpretación de Urbanística de la Ciudad de Buenos Aires, Juan Gilli, explicó que se «está realizando un estudio general en toda la zona para entender lo que está pasando con los servicios y para buscar soluciones».
«Si el problema es por deficiencia de mantenimiento se advertirá a los que corresponda, pero si se tratara de que la capacidad de los servicios es insuficiente y no se pudiera ampliar, habrá que tomar medidas para evitar el colapso», agregó el Gilli.
Entre las opciones posibles a tomar se encuentra la de bajar la capacidad edificatoria, pero para llevar a cabo eso habría que realizar una modificación de la norma urbanística.
Por otro lado, el presidente del Ente Regulador de los Servicios Públicos de la Ciudad de Buenos Aires, Carlos Campolongo, tiene otra óptica. Consideró que la problemática de Caballito está también instalada en otros barrios de la Capital y que se están tomando medidas para mejorar la calidad de vida de los habitantes.
El funcionario subrayó que «no hay concientización entre los ciudadanos». Además, desde el Ente se entregó a las autoridades de la Ciudad un proyecto poniendo al corriente de los problemas tanto de Caballito como de otros barrios, y las quejas de los vecinos llegaron a varios funcionarios de la Ciudad.
Por esa moda de permitir la construcción de edificios extremadamente altos, las zonas de casas bajas tienden a desaparecer. Además, esta situación provoca una tendencia a la eliminación de los espacios verdes, que sirven, entre otras cosas, como recreación de los más pequeños y fundamentalmente para oxigenar el ambiente. En Caballito hay poco más de 1,20 metro cuadrado de espacio verde para cada vecino, cifra que irá en constante disminución de continuar el incremento de habitantes en el barrio.
En tanto, el presidente de la Asociación Civil Ingeniero Jorge Newbery, Héctor Musmanno, consideró que «hace falta un planeamientourbano integral» que planifique el uso de los servicios públicos para, de esa manera, evitar el colapso.
El transporte no se queda al margen de los problemas. Para Musmanno, se va a producir un gran problema cuando se termine con la línea H del subte, ya que en una misma zona van a confluir la línea A -que se va a encontrar con la anterior- y los nuevos trenes de dos pisosdel ex ferrocarril Sarmiento. «Todo eso va a terminar colapsando el lugar, que no está preparado para recibir tanta gente», indicó.
La asociación, junto con el Ente Autónomo de la Ciudad de Buenos Aires, realizan campañas de divulgación junto a funcionarios del ente y recorren el barrio con los vecinos para encontrar una solución a los problemas de la zona en cuestión.




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