19 de enero 2005 - 00:00

BBVA dice que América latina debe aprovechar expansión para hacer reformas estructurales

Latinoamérica debe aprovechar la actual época de bonanza para acometer reformas estructurales, centradas en sanear las finanzas públicas, aumentar la inversión en educación e infraestructuras y diversificar el aparato productivo, afirma el Servicio de Estudios del BBVA en su último informe Latinwatch.

El segundo banco español, que cuenta con importantes intereses en Latinoamérica, recomienda a los países de la región evitar visiones "cortoplacistas" y acometer ya cambios para modernizar sus sistemas de seguridad social, aumentar los ingresos tributarios y establecer sistemas judiciales que garanticen el respeto a las leyes.

Según las previsiones incluidas en el estudio, la economía latinoamericana creció un 5,4 por ciento en 2004 (muy por encima del 1,6 por ciento alcanzado en 2003), aunque esa tasa se moderará hasta el 4 por ciento en 2005.

Por países, calculan que Brasil desacelerará levemente su crecimiento, del 4,3 por ciento en 2004 al 3,7 por ciento, pero también la tasa de inflación, que pasará del 7,5 al 6 por ciento al término de este año.

El informe analiza en detalle la coyuntura política del país y su impacto sobre la situación económica y concluye que, si bien el Gobierno ha hecho un adecuado diagnóstico de los problemas económicos de fondo -seguridad social, fiscalidad, justicia-, las reformas están resultando muy costosas en términos políticos.

Por ello, los objetivos iniciales acaban distorsionados y las modificaciones resultan, en ocasiones, tímidas, añade el documento.

Insiste en que Brasil debe acometer las reformas "más temprano que tarde" para resolver tanto desequilibrios macroeconómicos (es necesario un ajuste fiscal más profundo), como ineficiencias microeconómicas (más infraestructuras y menores costes de transacción para fomentar la productividad) y consolidar así el crecimiento a largo plazo.

El estudio elaborado por Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) espera una desaceleración general de las economías de la región, pero sin perder cierto dinamismo.

De este modo, Chile crecerá este año el 5,7 por ciento (una décima menos que en 2004); Argentina, el 4,5 por ciento (3,1 puntos menos); Perú, el 4,1 por ciento (2 décimas menos); Uruguay, el 4 por ciento (5,5 puntos menos); Colombia, el 4 por ciento, igual que en 2004, y México, el 3,8 por ciento (3 décimas menos).

El informe destaca la evolución de Venezuela que, una vez superada la fase de mayor inestabilidad política, registró en 2004 un crecimiento del 17,4 por ciento, según sus cálculos, aunque se desacelerará hasta el entorno del 4 por ciento en este ejercicio, sin lograr reducir significativamente el avance de los precios, que seguirá un año más cerca del 20 por ciento.

La entidad dedica parte del informe a evaluar el impacto de la expansión económica china sobre Latinoamérica y reseña, en primer lugar, el favorable impulso dado a las exportaciones, sobre todo de materias primas, desde la región hacia China, gracias a la progresiva reducción de los aranceles.

A pesar de la positiva influencia que supone China a corto plazo, el BBVA incide en la escasa especialización de las ventas latinoamericanas y apuesta por ampliar las exportaciones más allá de las materias primas, pues éstas tienen menos valor añadido y están expuestas a mayores fluctuaciones de precios.

En cuanto a la competencia que suponen los productos chinos para los latinoamericanos, explica que sólo suponen un riesgo relevante para México.

Sin embargo, añade que este país tiene todavía amplío margen para hacerle frente, apostando por el aumento de la productividad, la estabilidad financiera, fiscal e institucional, la mejora de las infraestructuras y la flexibilización del mercado laboral.

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