BBVA dice que América latina debe aprovechar expansión para hacer reformas estructurales
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Insiste en que Brasil debe acometer las reformas "más temprano que tarde" para resolver tanto desequilibrios macroeconómicos (es necesario un ajuste fiscal más profundo), como ineficiencias microeconómicas (más infraestructuras y menores costes de transacción para fomentar la productividad) y consolidar así el crecimiento a largo plazo.
El estudio elaborado por Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) espera una desaceleración general de las economías de la región, pero sin perder cierto dinamismo.
De este modo, Chile crecerá este año el 5,7 por ciento (una décima menos que en 2004); Argentina, el 4,5 por ciento (3,1 puntos menos); Perú, el 4,1 por ciento (2 décimas menos); Uruguay, el 4 por ciento (5,5 puntos menos); Colombia, el 4 por ciento, igual que en 2004, y México, el 3,8 por ciento (3 décimas menos).
El informe destaca la evolución de Venezuela que, una vez superada la fase de mayor inestabilidad política, registró en 2004 un crecimiento del 17,4 por ciento, según sus cálculos, aunque se desacelerará hasta el entorno del 4 por ciento en este ejercicio, sin lograr reducir significativamente el avance de los precios, que seguirá un año más cerca del 20 por ciento.
La entidad dedica parte del informe a evaluar el impacto de la expansión económica china sobre Latinoamérica y reseña, en primer lugar, el favorable impulso dado a las exportaciones, sobre todo de materias primas, desde la región hacia China, gracias a la progresiva reducción de los aranceles.
A pesar de la positiva influencia que supone China a corto plazo, el BBVA incide en la escasa especialización de las ventas latinoamericanas y apuesta por ampliar las exportaciones más allá de las materias primas, pues éstas tienen menos valor añadido y están expuestas a mayores fluctuaciones de precios.
En cuanto a la competencia que suponen los productos chinos para los latinoamericanos, explica que sólo suponen un riesgo relevante para México.
Sin embargo, añade que este país tiene todavía amplío margen para hacerle frente, apostando por el aumento de la productividad, la estabilidad financiera, fiscal e institucional, la mejora de las infraestructuras y la flexibilización del mercado laboral.




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