El Banco Central Europeo defendió vigorosamente su programa de compra de bonos en una corte alemana, afirmando que el plan al que muchos atribuyen haber salvado al euro del colapso es parte de su mandato y no generó riesgos ilimitados.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El funcionario del BCE Jörg Asmussen, quien defendió el caso del banco central, recibió un fuerte respaldo del Gobierno alemán. Sin embargo, debió ver cómo su colega Jens Weidmann, presidente del Bundesbank, atacó al plan en un inusual enfrentamiento público entre importantes funcionarios alemanes.
La audiencia de dos días de la Corte Constitucional de Alemania fue convocada después de que más de 35.000 alemanes presentaron quejas contra el plan del BCE de comprar la deuda de estados miembros de la zona euro en problemas económicos.
Los demandantes afirman que el programa, anunciado el año pasado por el presidente del BCE, Mario Draghi, viola el mandato del banco de lograr estabilidad de los precios y equivale a un financiamiento alternativo ilegal para los gobiernos.
El tribunal no puede revocar el esquema de compra de bonos del BCE, pero en cualquier caso no se espera que alcance un fallo definitivo hasta después de las elecciones parlamentarias de Alemania en septiembre.
Al considerar si se viola el derecho soberano del Parlamento alemán para controlar el presupuesto, sin embargo, podría bloquear la participación alemana o desafiar ciertos aspectos del programa, como su naturaleza "ilimitada".
Esto perjudicaría la eficacia del programa Transacciones Monetarias Directas (OMT, por su sigla en inglés), que ha funcionado en gran parte al dar a los inversores la confianza necesaria para comprar bonos, asegurando que el BCE intervendrá en el mercado secundario si algún gobierno está en grave riesgo de impago de su deuda.
En fallos anteriores, la corte ha aprobado los planes de rescate de la zona euro, mientras insiste en que el Bundestag, o la Cámara baja del Parlamento, sea consultada plenamente.
Asmussen, uno de los seis miembros del directorio del BCE, intentó alcanzar un equilibrio, diciendo que aunque el banco ha descrito el programa como "ilimitado", existen restricciones sobre cuánta deuda podría comprar.
"Anunciamos que nuestras intervenciones para OMT serían ilimitadas", dijo Asmussen. "No tenemos dudas de que esta fuerte señal era necesaria para convencer a los participantes del mercado de nuestra seriedad y determinación en la búsqueda de nuestro objetivo de estabilidad de los precios", agregó.
Pero el programa es "efectivamente limitado" por el hecho de que está restringido a los bonos de madurez a corto plazo, afirmó. Analistas dijeron que el plan se aplica a unos 524.000 millones de euros (695.000 millones de dólares) de deuda pendiente de corto plazo de Italia, España, Portugal e Irlanda.
Weidmann, quien habló después de Asmussen, dijo que el programa crea el riesgo de desacelerar los esfuerzos de reforma en los estados de la zona euro y daña la credibilidad de la política monetaria.
Weidmann ha criticado el programa como el equivalente a imprimir dinero para financiar a los estados europeos en problemas.
Eso es considerado como tabú en Alemania, donde los temores sobre la inflación son profundos casi un siglo después de que los precios se dispararon durante la República de Weimar y destruyeron la economía, lo que ayudó a los Nazis a llegar al poder.
Sin importar el veredicto de la corte, el economista de J.P. Morgan David Mackie dijo que la postura de Weidmann "hace muy difícil la vida de Draghi" mientras el BCE busca formas de poner de pie a la economía de Europa.
Draghi, quien anunció el programa OMT el año pasado al estallar temores de una escisión de la zona euro, lo ha descrito como "probablemente la más exitosa medida de política monetaria adoptada en tiempos recientes".
La crisis se ha calmado significativamente desde que Draghi prometió el pasado julio hacer todo lo que sea necesario para salvar el euro, antes de revelar los detalles del programa de bonos dos meses después.
Pese a que el BCE no ha comprado un solo bono de algún país en problemas de la zona euro, los rendimientos de los bonos españoles a 10 años han caído desde el 7,6 por ciento al 4,6 por ciento mientras que sus equivalentes italianos han bajado desde el 6,6 por ciento al 4,3 por ciento.
Al inicio de la audiencia, el presidente del tribunal Andreas Vosskuhle dijo que el éxito del programa no jugará un rol en la evaluación de su constitucionalidad.
Dejá tu comentario