Abril confirmó cautela del Banco Central: bajó ritmo de emisión al 16% anual

Economía

Fue muy significativa la desaceleración del ritmo de expansión monetaria el mes pasado. Sin embargo, aún la tasa mensual de inflación no acusó recibo debido a los rezagos de la megaemisión del año pasado. De todos modos el stock de leliq y pases trepó por encima de los $3,5 billones.

En abril el BCRA aprovechó, en cierta manera, el sobrefinanciamiento del Tesoro en el mercado local para recoger un poco más del exceso de pesos en circulación. Así la base monetaria mostró una caída de $62.181 millones en el promedio mensual de los saldos diarios, lo que implica un retroceso de 0,3% mensual. Para visualizar mejor el freno que puso sobre la emisión el BCRA, comandado por Miguel Pesce, basta con señalar que la base venía creciendo a un ritmo interanual del 52,5% en enero, del 38,5% en febrero para pasar al 29,9% en marzo y al 16% en abril.

De esta manera el BCRA colabora con la estrategia antiinflacionaria, basada principalmente en la baja gradual del ritmo de las micro-devaluaciones diarias (crawling-peg). Lo que todavía no se percibe debido a que la inflación aún acusa los rezagos de la gran expansión monetarias de varios trimestres atrás.

El accionar contractivo del BCRA en abril se explica, lisa y llanamente, por el mecanismo de esterilización a través de la colocación de las Leliq por $267.619 millones. Lo que implicó que el stock de Leliq cerrara el mes en $2,096 billones. Si a esto se le suma el stock de Pases ($1,5 billones), la deuda remunerada del BCRA ya supera los $3,6 billones.

Ahora bien, cuáles fueron los factores de emisión a lo largo del mes pasado. En primer lugar la compra de divisas al sector privado por u$s1.373 millones significó una expansión de $127.221 millones. En segundo lugar, figura el pago de intereses por $94.797 millones. Luego se destacan los Adelantos Transitorios (ATN) al Tesoro por $55.000 millones. Los Pases solo fueron expansivos en $1.119 millones. A contramano, además de la colocación de Leliq, hubo absorción vía el Tesoro por $50.383 millones y otros $14.000 millones por venta de divisas al Tesoro, y $8.316 millones producto de las intervenciones del BCRA con bonos.

Hay un tema no menor y es que a pesar que a lo largo del primer cuatrimestre el BCRA solo asistió al Tesoro en $190.000 millones vía Adelantos (cuando en 2020 lo hizo en $622.000 millones -$312.000 millones de Adelantos y $310.000 millones de Transferencia de utilidades), hay algunos artilugios como el de vender reservas y financiar al Tesoro, o bien darle directamente Adelantos para comprar reservas para afrontar vencimientos en dólares. Algo parece haber ocurrido el día 22 cuando se otorgó un ATN. Entonces, si bien hay, por el momento, una insoslayable menor asistencia al Tesoro, hay algunos artilugios por los cuales se lo termina asistiendo indirectamente. En el caso de la asistencia para comprar reservas, el no tener acceso a los mercados termina siendo el peor de los negocios ante la escasez de divisas.

Al respecto el mes pasado las reservas subieron en u$s669 millones a u$s40.263 millones. Esto se debió principalmente a las compras de divisas por u$s1.373 millones y al ingreso de u$s205 millones por Otras operaciones (como swaps con bancos internacionales y compraventa de bonos), lo que compensó las pérdidas por el pago a organismos internacionales de u$s228 millones y la caída de los encajes bancarios de los argendólares por u$s681 millones.

Con relación al stock de la deuda remunerada y su costo, vale señalar que los intereses pagados por el BCRA en lo que va del año ya superan los $355.000 millones. De ahí que sea tan reacio el BCRA a encarar un ajuste de las tasas de interés de referencia y haya dejado que sea el Tesoro quién hiciera la primera movida y subiera los rendimientos ofrecidos en las licitaciones de Letras en pesos.

Al respecto, los analistas del BCRA sostienen que al distinguir dentro del crecimiento de los pasivos remunerados la porción que estaría asociada al pago de los intereses por dichos instrumentos, se observa que en 2020 tuvieron una participación inferior. Esto lo explican por el proceso de adecuación que tuvieron las tasas de los instrumentos del BCRA desde fines de 2019.

Pero además hubo un elemento adicional que contribuyó al incremento en el saldo de los pasivos remunerados del BCRA: fue el cambio en el esquema de encajes de mayo y junio de 2020, que permitió que la totalidad de los encajes correspondientes a los depósitos a plazo fijo fueran integrados en Leliq, pasando de un encaje no remunerado a uno remunerado. Según el BCRA, esta iniciativa acompaña la política de propiciar la disponibilidad de instrumentos de ahorro en pesos y la fijación de tasas mínimas, lo que hasta el momento permitió una expansión en términos reales históricamente elevada de las colocaciones a plazo fijo.

Al cabo del primer cuatrimestre, la base acusa una caída de $100.145 millones producto de la absorción vía Leliq por $388.042 millones; de Pases por $362.411 millones; de Otros conceptos (intervenciones con bonos, etc.) por $85.516 millones; del Sector Público por $53.032 millones y $87.200 millones de venta de reservas al Tesoro. Por el otro lado fueron expansivos el Tesoro en $190.000 millones, la venta de reservas al sector privado por $330.195 millones y el pago de intereses por $355.861 millones.

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