Bernanke preocupado por impacto de la caída del dólar en la inflación
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"En colaboración con nuestros colegas del Tesoro, seguimos vigilando atentamente la evolución de los precios del mercado", aseguró.
El billete verde se depreció mucho durante los últimos años, especialmente ante el euro, que alcanzó en abril un récord de más de 1,60 dólares.
Los gobernantes estadounidenses repiten regularmente que Estados Unidos tiene una política de "dólar fuerte", pero que son los mercados los que fijan los valores de las monedas, lo que los inversionistas interpretan como una prueba de negligencia benévola con la caída del dólar.
Es que con un dólar debilitado los productos estadounidenses resultan más competitivos en el exterior, un factor crucial en período de crisis. Como consecuencia, la balanza comercial es el principal motor del crecimiento estadounidense.
En su última reunión en abril, los ministros de Finanzas del Grupo de los Siete (G7) países más industrializados habían modificado su posición sobre el cambio y expresado su preocupación con relación a la caída del dólar.
Bernanke se declaró convencido que a largo plazo la política monetaria de la Fed y "el vigor subyacente de la economía estadounidense" serían factores clave para asegurar que el dólar seguirá siendo una moneda estable y fuerte".
El presidente de la Fed dio a entender que no se alterará el nivel de la tasa rectora, actualmente fijada en 2%. "Por ahora, la política parece bien situada para promover un crecimiento moderado y estabilidad de precios a largo plazo", consideró.
Los dirigentes de la Fed más ortodoxos en cuanto a la inflación, habían quedado descontentos con las últimas bajas de tasas, decididas en nombre del crecimiento.
Bernanke reconoció la existencia de peligros de fondo inflacionario, principalmente "la posibilidad de que los precios de las materias primas sigan aumentando" y ante el nivel elevado de las expectativas de inflación.
En cuanto al crecimiento, estimó que sería sin duda "relativamente débil" en el segundo trimestre de 2008 y mejoraría luego.
Pero "mientras el mercado inmobiliario, en particular los precios no hayan dado señales claras de estabilización, se mantienen los riesgos para el crecimiento", advirtió.
El analista de FAO Economics Robert Brusca dijo que el presidente de la Fed "apoyó inesperadamente al dólar y enfatizó más de lo que lo había hecho recientemente sus advertencias sobre el frente de la inflación. Los mercados están reaccionando como cabría esperar".



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