Desde hace décadas la bolsa de trabajo de la AMIA (Asociación de Mutuales Israelitas Argentinas) viene proporcionando empleo a miles de argentinos. El modelo fue estudiado por el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) y a mediados de este año (tal como adelantara este diario en esa oportunidad) su titular, Enrique Iglesias, le propuso a su par de la mutual, Hugo Ostrower, encarar un proyecto en conjunto. Así fue que después de algunos meses de tratativas, esta semana se firmó en Washington -en la sede del banco-el convenio por el cual el BID y la mutual aportarán en partes iguales cerca de u$s 4 millones en los próximos 36 meses a la que definieron como «la más importante bolsa de trabajo de la región». La idea es «copiar» -bajo la supervisión de la AMIA-el modelo y «exportarlo» (en principio) a Rosario, Córdoba, Tucumán, Bahía Blanca y a tres localidades del Gran Buenos Aires. El servicio será gratuito en los primeros tiempos, pero después pasará a financiarse con lo que paguen las empresas que tomen empleados. «La bolsa no crea fuentes de trabajo, pero perfecciona el vínculo entre quien busca empleo y su potencial empleador», dijo Ostrower. Desde ya, el programa está abierto a toda la población, tal como viene sucediendo hasta ahora. En 1999 la bolsa de AMIA les encontró trabajo a 800 personas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario