Las importaciones de bienes de capital estarían en plena recuperación, creciendo 60% en lo que va de 2003; lo que llevaría en el corto plazo a un incremento en la capacidad instalada. La conclusión parte del último informe de la consultora Ecolatina, que fundó y condujo hace tiempo el actual ministro de Economía, Roberto Lavagna.
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Según este informe, «el incremento en la actividad que comenzó a mediados del año pasado se traduce en un persistente avance en la utilización de la capacidad, desde el piso de 53% de enero de 2002». Actualmente, y según las estimaciones de Ecolatina, la industria estaría utilizando 68% de su capacidad, pero «llegando al límite en algunos sectores industriales, como el de metálicas básicos y químicos».
Para Ecolatina, «esta situación plantea la necesidad de un aumento en la inversión que evite cuellos de botella en la oferta y asegure el carácter sustentable del crecimiento económico».
Menciona Ecolatina que «las importaciones de bienes de capital lideran la recuperación de las compras externas: aumentaron 60% en los primeros ocho meses del año, mientras que las importaciones totales subieron 42%» y que «esta tendencia positiva se acelera en setiembre y continuará en elevados niveles en los próximos meses».
El sector agropecuario marca actualmente el crecimiento de las importaciones, acompañando la mejora de 25 puntos que se observa en los precios del sector agropecuario desde la salida de la convertibilidad. Por el contrario, se ve una pérdida de posición de las compras con destino a los servicios públicos, en un marcado contraste con lo sucedido durante los noventa, cuando tuvieron un rol destacado en las importaciones. Un caso claro sería el del sector de las comunicaciones, que hoy importa la décima parte del monto adquirido en el exterior en el '98.
La industria manufacturera en general muestra un crecimiento muy bajo desde la salida de la convertibilidad en cuanto a sus importaciones, con sólo 18%. Ecolatina menciona que «hay que tener en cuenta que ciertos sectores que registran un fuerte incremento en su actividad (metálicas básicas, químicas o refinados de petróleo) efectúan cambios en su capacidad productiva mediante grandes inversiones que implican saltos en la escala de producción.