A un año de amenazar con la retirada final, sigue BlackRock en Argentina

Economía

No redujo su presencia en la economía real argentina. Mantiene participación en empresas de varios sectores industriales y servicios clave, como YPF.

A un año de la amenaza directa de rompimiento con la Argentina y de retiro violento de sus posiciones mixtas en el país, BlackRock no se fue y sigue apostando en varios frentes por la recuperación de la economía local. En julio del 2020, el fondo de Larry Fink estaba disconforme con las ofertas que le planteaba en las negociaciones virtuales el ministro de Economía, Martín Guzmán, e intentaba con muchas probabilidades de éxito reunir a fondos de inversión descontentos con la posición del Gobierno argentino para retirarse de las negociaciones e iniciar el sinuoso y largo camino de un juicio en los tribunales del segundo distrito sur de Nueva York.

Finalmente hubo acuerdo con la oferta final del 54,8%, BlackRock y sus aliados firmaron conformes y comenzó una historia de cotización de los nuevos bonos en el mercado internacional; donde, por ahora, los que mantienen esos papeles tienen más pena que gloria por comentar. El cierre de ayer indica que aún cuesta que el valor TIR supere el 22%, un nivel de default que no pueden romper los títulos públicos locales.

Sin embargo, BlackRock parece no estar disconforme con el resto de sus posesiones. O al menos no redujo su presencia en la economía real argentina. Tampoco dio señales de descontento con su presencia en empresas de varios sectores industriales y servicios clave. Incluso en algunos, como YPF, dio señales de satisfacción en las últimas reuniones de accionistas.

El fondo de Fink aceptó la reestructuración que organizó el año pasado el expresidente de la compañía Guillermo Nielsen, así como una porción importante de las acciones de la petrolera. BlackRock pose el 5,67% del paquete, con 9,77 millones de acciones en su poder. Ingresó en la petrolera como socio privado en los 90, como parte de su alianza global con Repsol y permaneció inmutable sin defender a los españoles (sólo negocios, nada personal), durante el conflicto por la renacionalización de la petrolera por parte del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en 2012.

En esos días, BlackRock decidió retirar su alianza estratégica con Repsol en la petrolera, luego de una conversación directa y sincera mantenida con el CEO designado, Miguel Galuccio. El buen diálogo se mantiene hasta estos días. De hecho, Galuccio fue uno de los pocos que pudo demostrar tener línea directa con el propio Fink, a quien intentó convencer de aceptar alguna de las ofertas que venía proponiendo Martín Guzmán durante el proceso de reestructuración de la deuda privada bajo legislación internacional. No tuvo éxito, pero demostró ser el único argentino que, en serio, era atendido por la dirección de BlackRock y escuchado en sus argumentos.

Incluso en varios puntos, logró que Fink aceptara treguas que no presionaran más al país y empeoraran las condiciones de negociaciones. Debido a esta relación directa con el ex- CEO de YPF, y hoy conductor de una exitosa empresa de servicios del sector (Vista Oil & Gas), BlackRock mantuvo siempre su permanencia en YPF y aceptó participar en todas las colocaciones de deuda, incluyendo los títulos que entraron en renegociación. BlackRock también mantiene, una posición amistosa en el juicio que el fondo buitre de origen inglés Burford inició por la manera en que se encaró la renacionalización de YPF en 2012; ofreciendo, incluso, la colaboración de sus abogados si se necesitara.

Los mismos que luego intervinieron en la negociación de la deuda del 2020. El interés aquí es simple de explicar: si Argentina pierde el caso, las acciones de la petrolera se verían afectadas, y, en consecuencia, perdería dinero. El fondo más grande del mundo tiene además una presencia importante como socio de la Argentina en la economía real. No solo por su intervención como accionista de multinacionales de fuerte presencia local como Coca-Cola, Bayer, Apple, Microsoft, Telefónica o Procter & Gamble (entre otras); sino como propietario de acciones de varias de las empresas más importantes del mercado como Mercado Libre, Tenaris, Grupo Galicia, Banco Macro, Telecom, Pampa Energía, TGN, Arcos Dorados y Adecoagro.

Dejá tu comentario