El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
De ser sancionada, la norma desalentará las importaciones del país vecino, condicionando aún más las exportaciones argentinas a Chile. Por otra parte, la presión impositiva y la incertidumbre política desalentarían la inversión en desarrollo de áreas de gas en Bolivia por parte de las petroleras internacionales.
Este 1,2 millón de metros cúbicos se suma a los contratos firmados anteriormente por Bolivia y la Argentina, para el suministro de 6,5 millones de metros cúbicos diarios. El precio acordado para marzo es de 2,08 dólares por millón de BTU ( unidad calórica), y se irá reajustando mensualmente de acuerdo con el valor de exportación del fluido a Brasil.
La diferencia entre el precio del gas boliviano y el del mercado interno será en principio absorbido por las petroleras que realizan la operación. Se entiende que esas empresas a su vez pueden compensar en parte la pérdida, aumentando el valor del gas que se vende a Chile.
Bolivia inició las exportaciones de gas a la Argentina en junio de 2004 por un volumen fijado inicialmente en 4 millones de metros cúbicos diarios. En octubre, los presidentes Carlos Mesa y Néstor Kirchner acordaron elevar el suministro a 6,5 millones de metros cúbicos por día de gas para el mes en que fuera necesario, para llegar a fines de 2007 a 26,5 millones de metros cúbicos diarios. Sin embargo, los 20 millones adicionales dependen de la construcción del gasoducto del nordeste.