Un nuevo reclamo llegará hoy desde Nueva York para que el gobierno comience ya una negociación de «buena fe» para reestructurar la deuda en default. Será durante el segundo encuentro que mantendrá el comité global de acreedores, que tiene bonos por u$s 37.000 millones. Esta reunión será utilizada para aumentar la presión justo cuando el FMI se encamina a aprobar la segunda revisión de metas, que tiene como tema central los avances sobre la reestructuración. Los bonistas desconfían de las verdaderas intenciones de Roberto Lavagna para negociar, y afirman que la designación del sindicato de bancos no asegura una oferta justa. El equipo económico enviará en carácter de «observador» al encargado de la oficina de representación financiera en Washington.
Se espera que el encuentro con Molina tenga características más bien técnicas, en donde se discutirá el margen de maniobra que tiene el gobierno argentino para cumplir con la deuda en default. Básicamente,
Claro que en cuanto a los plazos, el equipo económico piensa diferir las negociaciones con los acreedores hasta no avanzar más claramente con algunos detalles de la oferta. Puntualmente, esperan primero pasar la revisión del FMI, que culmina a fines de esta semana. Por lo tanto,
Otra de las tareas que tiene pendiente la Secretaría de Finanzas, a cargo de
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