Tulio Zembo, abogado de bonistas italianos con papeles de la deuda argentina, aseguró que "es evidente" la imposibilidad que tendrá el Gobierno para pagar el 30 de junio el vencimiento de deuda reestructurada y calificó de "injusta" la sentencia del juez neoyorkino Thomas Griesa, que obligó a abonarles a los fondos buitre.
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Sostuvo que la resolución de la Justicia de los Estados Unidos "nos molesta en gran medida, como si todo fuera fruto de una maléfica decisión".
Dijo que "es evidente" la imposibilidad del Gobierno para afrontar el próximo vencimiento de deuda reestructurada a los bonistas y consideró como "reconfortante" que se continúe con la "voluntad de seguir cumpliendo con los que estaban adentro del canje".
Acerca del pago a bonistas que entraron al canje, Zembo admitió que "no hay tiempo para modificar un lugar de pago", que es Nueva York, porque, dijo, "haciendo eso se modificaría una situación base".
"El 30 de junio tiene que efectuarse el pago, y esto produciría una falta de pago, aún con las mejores intenciones", añadió Zembo, en declaraciones radiales.
Aunque ese día no se produzca el pago, la Argentina no entraría técnicamente en default sino que contaría con un mes más para continuar negociando.
En este sentido, la presidenta Cristina Kirchner habló en el acto por el Día de la Bandera y allí aseguró que el Gobierno pretende negociar con los fondos buitre pero exigió "condiciones justas y equitativas" al juez neoyorkino Thomas Griesa.
El letrado destacó que los bonistas "han recibido lo que Argentina ha pactado pagarles, puntualmente y en los lugares pautados. Pero si el 30 no se paga, es otra la cuestión".
"Argentina, cuando en 2010 prometió que iba a pagar, pagó religiosamente y esto es muy positivo. Que haya reconfirmado en esta situación su empeño a pagar, también.
Pero el problema es la sentencia" de la Justicia de Estados Unidos, que obliga al país a abonarle a los fondos buitre enfatizó.
Zembo recordó que "cuando se dio conocer la sentencia de Thomas Griesa en 2012, yo dije que era un fallo injusto para el resto de los bonistas, inhumano".
"Pero ahora, cómo se logra pagar y solucionarlo todo, es la pregunta del millón", concluyó.
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