La balanza comercial argentina se encamina a registrar un nuevo récord en 2026, con un superávit cercano a los u$s20.000 millones según estimaciones privadas. Si bien el efecto cantidades explica parte de esta buena performance, debido a la contracción de la actividad industrial y la buena performance en las exportaciones de la agroindustria y de la energía, el efecto precio también es relevante, ya que los términos de intercambio son los más altos en casi 80 años.
Este indicador evalúa la relación entre los precios de las exportaciones y las importaciones. De acuerdo con un cálculo del economista Martín Polo, los precios internacionales actuales son los más favorables para nuestro comercio exterior desde 1948 y los segundos más favorables desde 1900.
El jueves el INDEC informó que los términos de intercambio mejoraron 5% interanual en el segundo trimestre de 2026, debido a que el precio de las ventas externas creció más que el de las compras (13,8% vs. 8,2%). Por este efecto, plasmó el informe oficial, Argentina obtuvo una ganancia de u$s1.224 millones.
En otras palabras, si hubieran prevalecido los costos del segundo trimestre de 2025, el superávit comercial no hubiese sido de u$s8.357 millones, sino de u$s6.497 millones. Asimismo, en el acumulado del primer semestre la ganancia por los mejores términos de intercambio fue de u$s1.232 millones.
El boom en los precios del petróleo tracciona el superávit comercial
Entre abril y junio, el principal incremento de precios entre las exportaciones se observó en el rubro Combustible y Energía (+38,5%). Este ajuste fue resultado del cierre del estrecho de Ormuz en el marco del conflicto bélico entre EEUU e Irán, que provocó fluctuaciones e incertidumbre sobre el suministro de petróleo, ya que por esa vía fluía alrededor de una quinta parte del crudo y del Gas Natural Licuado (GNL) que demanda el mundo.
También se verificaron subas importantes en los precios de las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) y las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), del 16,8% y del 11%, respectivamente. Dentro de estas resaltaron los ajustes en productos químicos (+50,6%), que incluye litio, metales preciosos (+37%), que contempla al oro, y carnes (+34,8%).
La excepción fueron los Productos Primarios, donde no hubo variación alguna. Los ascensos como los de minerales metalíferos, o frutas, fueron compensados por las bajas en cereales, soja y pescados.
Por el lado de las importaciones, también se destacó el alza en Combustibles (+30,8%), mientras que también hubo aumentos en Piezas y Accesorios de Bienes de Capital (+11,9%), Bienes Intermedios (+6,3%) y Bienes de Capital (+6,2%). Por el contrario, el precio de los Vehículos se contrajo 11,5%.