5 de julio 2001 - 00:00

Buenos Aires ajustará $ 1.000 millones

La provincia de Buenos Aires se comprometió a un fuerte ajuste del gasto público, contra la promesa del gobierno de liberar créditos por u$s 190 millones.

De acuerdo con el pacto alcanzado, que ayer se consideraba de difícil cumplimiento, Carlos Ruckauf tendrá que achicar el déficit de las cuentas a través de una reducción de gastos de u$s 1.000 millones, que debe ejecutarse entre el segundo semestre de 2001 y el primero de 2002. La cifra representa un recorte de casi 9% del gasto anual de la provincia.

El Banco de la Nación Argentina destrabó ayer un crédito cercano a los u$s 40 millones para Ruckauf, que será utilizado para pagar los sueldos de la administración pública. Para hoy, o a más tardar mañana, llegará el aporte de los bancos privados por una cifra que podría aproximarse a los u$s 150 millones. De esta forma, el gobierno cumpliría con la promesa de girar un total de u$s 190 millones a la provincia. Sin embargo, ayer continuaban negociaciones contrarreloj con los principales bancos privados (Río, Galicia y Francés, los principales) para destrabar los créditos.

El desahogo que recibirá la provincia de Buenos Aires para pagar sueldos y el medio aguinaldo no será suficiente para evitar una nueva rebaja de calificación por parte de Standard & Poor's. La evaluadora había dejado la nota de la provincia en «creditwatch» negativo, es decir en constante observación para una posible rebaja.

Después de varias reuniones del comité de calificación con el equipo económico provincial y de los acontecimientos de esta semana, trascendió que es inminente una nueva rebaja desde B a B-. Así, el rating provincial se ubicaría por primera vez un escalón debajo del nacional.

Después de dos días de intensas reuniones, el ministro de economía provincial, Jorge Sarghini, tuvo que aceptar un fuerte ajuste (casi imposible de llevar a la práctica) de u$s 1.000 millones. El recorte de gasto comprometido es muy fuerte y equivale a 8,70% del gasto provincial anual, que se ubica en los u$s 11.500 millones.

El año pasado, el distrito había realizado una reducción del gasto primario por u$s 400 millones.

El compromiso de
Ruckauf de ajustar fue la única fórmula para que el gobierno nacional gestionara el fondeo bancario público y privado. Pero la situación financiera de la provincia continúa en estado crítico.

Sin ir más lejos, este mes debe hacer frente a vencimientos de deuda por u$s 150 millones, que incluye desde vencimientos de deuda hasta un crédito puente recibido hace pocas semanas. En setiembre, el vencimiento de distintos títulos asciende a los u$s 200 millones. De acuerdo con
los cálculos del sector privado, la provincia debe conseguir u$s 1.200 millones para cumplir con su deuda hasta fin de año.

Como saldo de las negociaciones, que fueron encabezadas por Sarghini y el titular del Banco de la Provincia de Buenos Aires,
Ricardo Gutiérrez, quedó descartada la idea de que la provincia pagara una parte de los sueldos a través de bonos. Esto, reconocen, hubiera resultado un duro golpe para las aspiraciones políticas futuras de Ruckauf.

Además, los funcionarios provinciales le reprocharon al jefe de Gabinete,
Chrystian Colombo, dos créditos perdidos por culpa de la crisis. Se trata de un crédito de bancos internacionales por u$s 40 millones que pasó por el Fondo Fiduciario y que se habría utilizado para otras provincias. Y un préstamo de u$s 150 millones del CS First Boston que nunca llegó porque la suba del riesgo-país gatilló una cláusula que motivó la suspensión del préstamo.

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