19 de junio 2002 - 00:00

Bush envía al Mercosur a su hombre para Latinoamérica

La comitiva que acompaña a Carlos Menem se enteró de la noticia antes que Carlos Ruckauf, a pesar de la atención que pone el canciller en los movimientos que se producen en los Estados Unidos en relación con el país: en la primera quincena de julio, el secretario adjunto de Estado de los Estados Unidos para América Latina, Otto Juan Reich, iniciará una gira por la región. Ya tiene decidida la visita a Brasilia y, en principio, extendería el viaje también a Buenos Aires y Montevideo. Reich llegaría a la Argentina días antes de los vencimientos que el país debe afrontar con el Fondo Monetario Internacional y con el BID, que son vistos como fechas límite para un acuerdo con el Fondo, aunque sea modesto.

La idea de la Casa Blanca es obvia: recabar informaciones de manera directa sobre el proceso electoral brasileño y las crisis argentina y uruguaya. Reich es la persona indicada para esto, ya que se trata de la principal autoridad de los Estados Unidos para América latina. Su perfil está muy recortado por dos animadversiones: la que profesa hacia Fidel Castro -el funcionario es cubano de nacimiento- y hacia Hugo Chávez, presidente de Venezuela, donde él fue embajador. Militante del ala dura del Partido Republicano, Reich está rodeado de algunos «ruidos» de la década del '80, durante la cual estuvo acusado por participar en el escándalo de venta de armas a Irán para financiar a los «contras» de Nicaragua. Su tesis sobre América latina fue divulgada durante una presentación académica: los males de los países de la región no se deben a la falta de ayuda externa sino a la corrupción de sus gobernantes.

• Reproches

El dato de la visita de Reich fue bien recibido por Menem y su grupo. El ex presidente utilizó todos los foros en los que participó para reprochar al gobierno de los Estados Unidos cierto desdén por la situación regional, que progresivamente se va complicando en el terreno político y económico. Ayer el riojano siguió su serie de visitas a figuras e instituciones financieras a las que expuso su visión de la crisis.

Jugó fuerte William Mac Donough ayer, al hablar con Menem: «Yo soy amigo de los principales banqueros del mundo. Si el presidente fuera alguien con su liderazgo y su confiabilidad, yo los reúno en un desayuno, me peleo con ellos pero, al final, termino convenciéndolos de que con un liderazgo como el suyo hay que ayudar a la Argentina.» Quien hizo esta apuesta, según los relatos de la diputada Lelia Chaya y del ex diputado Javier Mouriño, es nada menos que el gobernador de la Reserva Federal de Nueva York, el segundo en importancia de esa institución de los Estados Unidos después de Alan Greenspan. Menem, jugador como Mac Donough, estuvo a la altura de su interlocutor: «Quiero invitarlo, querido Bill, a mi asunción como presidente de la Argentina».

• Cena

La visita a la Reserva Federal, que realizó junto a Chaya, Mouriño, Jorge Castro y Ana María Mosso, fue una de las instancias importantes en la agenda que Menem cumplió ayer en Nueva York. Anoche el ex presidente comió con el denominado «grupo varénike», que comandan Javier Timmerman, Alberto Ades, Pablo Goldberg y Martín Anidjar, argentinos que operan en Wall Street y que acostumbran a convocar a personas relevantes del país que visitan la ciudad.

No fueron las únicas ocasiones, ayer, para que Menem se detuviera en cuestiones financieras. Había almorzado en la sede de JP Morgan, invitado por el presidente para Latinoamérica, Brian O'Neill, y al que asistió también William Rhodes, presidente del Citigroup. El ex presidente asistió a la reunión acompañado por Mosso, Chaya, Castro y su sobrino Adrián Menem. Fue prudente el riojano en sus expresiones. Ante distintas preguntas, dijo que «la fecha de las elecciones la tiene que definir el Presidente; yo no estoy interesado en que se adelanten los comicios, creo que deben cumplirse las fechas establecidas». La misma cautela aplicó a su opinión sobre el proceso político brasileño: «No nos podemos inmiscuir en cuestiones de un país hermano pero la preocupación respecto del triunfo de Lula la expresa un importante sector moderado de la sociedad de Brasil».

Durante la tarde de ayer, Menem visitó también la zona del «ground zero», para realizar un homenaje a las víctimas de los atentados a las Torres Gemelas del 11 de setiembre. Allí fue recibido por la capitana de la compañía de bomberos Sergio Villanueva, que lleva ese nombre en memoria del bombero argentino que murió heroicamente en el rescate de las víctimas. Menem depositó una ofrenda floral «en homenaje a las víctimas de la ciudad de Nueva York y de la Civilización».

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