18 de septiembre 2003 - 00:00

Cambios en la Ley de Patentes

El gobierno dio ayer otra señal favorable a los Estados Unidos en retribución por el aliento de Washington al acuerdo con el FMI. Tras el silencio de la Argentina en la reciente cumbre de la OMC en Cancún y la inmunidad para tropas estadounidenses que ejerciten en el país, Néstor Kirchner le hizo aprobar al Senado (por unanimidad) una modificación a la Ley de Patentes que resuelve un añejo conflicto en la relación bilateral que data de 1995. Entre otras cosas, invierte la carga de la prueba al obligar a quienes hayan sido acusados de usurpar una patente a demostrar que no es así e incluye la protección intelectual al procedimiento que se siguió para elaborar un medicamento.

El Congreso dio ayer otra señal favorable al gobierno de Néstor Kirchner: el Senado aprobó por unanimidad y giró a Diputados una modificación a la Ley de Patentes que venía reclamando el oficialismo, a pedido de los Estados Unidos.

Se trata de una actualización de la norma que, llamativamente, no despertó suspicacias ni sospechas (y no sólo porque dos ministros, Ginés González García y Rafael Bielsa fueron a la Cámara alta a avalar la aprobación). Los laboratorios nacionales no objetaron el articulado que retoca tres puntos de la Ley 24.418 y disuelve una tirantez en la relación bilateral entre el país y Washington, que accedió como parte del acuerdo esta año a incluir 57 productos argentinos en el sistema de preferencias de importaciones.

La iniciativa, remitida por el ex presidente Eduardo Duhalde, invierte la «carga de la prueba» por lo cual el demandado deberá probar, a partir de la promulgación, que no usurpó el invento patentado en los litigios judiciales. Asimismo, extiende la protección intelectual del procedimiento al producto. También regula la aplicación de medidas cautelares, que le dará más poder al juez posibilitando una mayor defensa en la Justicia de los inventos patentados.

Después de que el Congreso sancionara en 1995 la Ley de Patentes, los Estados Unidos habían presentado ante la Organización Mundial de Comercio una queja formal contra el país y activó en el organismo de comercio internacional un mecanismo para obligar a la Argentina a resolver la controversia. Las tratativas se iniciaron durante la gestión menemista y terminaron en tiempos de Duhalde.

•Modificación

Las conversaciones fueron conducidas por el entonces vicecanciller y actual secretario de Comercio y Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado, y su colega norteamericano, Meter Allegeir. Formaba parte del acuerdo la modificación que comenzó a materializarse en la víspera.

El punto más saliente de la iniciativa es aquel por el cual se limita la aplicación de las medidas cautelares a favor de quienes reclaman la posición de determinadas patentes. En la actualidad, ante la presentación judicial de un demandante, el juez emite un medida cautelar que le impide al demandado fabricar el producto cuestionado, lo que en la práctica viene a ser una sentencia definitiva, por que queda vigente por varios años.

En cambio, con la modificación el juez interviniente estará obligado, antes de emitir una medida cautelar, a recabar la opinión de peritos y especialistas para que certifiquen la validez de la denuncia. Otro de los puntos es el que «invierte la carga de la prueba» para el caso de las demandas, es decir el demandado deberá argumentar ante el juez que no plagió ninguna patente previamente registrada.

Hace dos semanas, el canciller y el ministro de Salud concurrieron al Senado para confirmar el interés del Presidente en la aprobación del proyecto. En los fundamentos de la iniciativa, acordada con la Organización Mundial de Comercio (OMC), el Ejecutivo afirma que «
incorpora mayor certeza al régimen jurídico argentino en términos de patentes y, en particular, del alcance de los derechos exclusivos».

Si bien el proyecto contaba con las firmas necesarias para emitir el dictamen favorable de las comisiones de Legislación General, Relaciones Inventariarais y Comercio e Industria, los senadores convocaron a los ministros en busca de un aval explícito del Ejecutivo a la reforma.
Eduardo Menem, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, admitió que como se trata de un tema que en otros tiempos « generó controversias y suspicacias», la intención era obtener de parte de los ministros la « expresa voluntad política» del Ejecutivo en favor de la iniciativa.

•Respaldo

A diferencia de lo ocurrido años atrás cuando se aprobó la Ley de Patentes, en esta oportunidad el proyecto cuenta con el respaldo de la Cámara de Laboratorios Argentinos, posición que fue respaldada por González García al asegurar que la reforma «no afecta los intereses de la salud pública, ni de la política de medicamentos».

Según explicó
Bielsa, « en cinco de esos puntos de divergencia entre la Argentina y Estados Unidos hubo acuerdo sin que sea necesario modificar la ley», pero que el acuerdo alcanzado en otro tres puntos implicaban una modificación « que son los que incluye el proyecto en cuestión», por lo que restaba aun el acuerdo en la última de las controversias.

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