15 de diciembre 2022 - 16:31

Dólar: el carry trade dejó grandes ganancias desde julio y prevén saldo positivo en diciembre

Un estudio privado indica que puede ser una opción para diciembre. Desde que llegó Massa a Economía generó un retorno del 26%. La tranquilidad cambiaria que generó el titular del Palacio de Hacienda generó condiciones.

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Mariano Fuchila

Se trata de un tipo de jugada para inversores muy sofisticados que tienen un timing muy fino para saber cuándo entrar y cuándo salir. Bajo esas condiciones, el “carry trade” desde que Sergio Massa llegó al Ministerio de Economía, le ha permitido a esa clase de jugadores ganancias del 26% a raíz de la tranquilidad cambiaria.

Las estimaciones corresponden a la consultora GMA Capital, la cual señala en su último informe que ello fue posible porque “el aplacamiento de las expectativas de devaluación y la aceleración del crawling peg desinflaron la brecha más de 70 puntos hacia la zona de 90%”.

La idea de vender dólares, posicionarse en tasa de interés y luego recomprar la moneda extranjera, aprovechando la tranquilidad del tipo de cambio, no es nueva pero siempre implica un gran riesgo, y es que se altere la parsimonia cambiaria. Durante el gobierno de Cambiemos, al haber solo un tipo de cambio resultaba más claro. Actualmente se trabaja sobre el Contado con Liquidación (CCL).

Para la consultora, el menú de Massa para la economía ayuda a lograr el entorno apropiado. Es “práctico y ecléctico”, en función de que combina dosis de ortodoxia fiscal con tipos de cambios diferenciales.

Al mirar la historia muy reciente, el informe privado destaca que “entre enero y abril, la ‘bicicleta’ entregó un prolífico 34% en moneda dura, en buena parte gracias a que la brecha cambiaria recortó 50 puntos desde la zona de 120%. En ese lapso, la tasa Badlar (promedio de plazo fijo de bancos privados) avanzó desde 37% a 44% nominal anual.

Luego la suerte cambió entre mayo y julio con un golpe negativo de hasta 32% sobre las posiciones de carry trade. “Las primeras tensiones en el mercado de deuda en pesos, la salida de (Martín) Guzmán y la efímera gestión de (Silvina) Batakis pulverizaron al peso”, indica la consultora. En poco tiempo, el spread cambiario se disparó hasta 160% y la tasa de interés de los plazos fijos, que a fines de agosto había subido a 56% nominal anual poco pudo hacer para estimular las inversiones en pesos.

Ahora, en la nueva etapa con Sergio Massa, logrando una estabilidad del tipo de cambio a fuerza de controles y ajuste fiscal, generó un nuevo ambiente favorable para apostar a la tasa de interés en “moneda dura”.

GMA tiene un cálculo estimado para los últimos 12 años que habilita a esperar que en lo que resta de diciembre se logre alguna diferencia. Sostiene que en ese período “hacer tasa en pesos buscando ganancias en dólares (al tipo de cambio CCL) trajo rendimientos promedio de 3,2% mensual tanto en noviembre como en diciembre”. Y aclara que “en los años con restricciones cambiarias dicha performance fue aún superior, con rentabilidades de 4,3% y 4,5% respectivamente”.

Tres elementos juegan para que al cierre del año se aplaque el tipo de cambio. Uno es la mayor necesidad de pesos para el pago de aguinaldos, que tiende a generar una mayor oferta de dólares. Por otro lado, para el cierre del año usualmente los argentinos con dinero en el exterior transfieren dólares a cuentas a la vista en el país o invierten en instrumentos exentos del Impuesto a los Bienes Personales para pagar menos. Y en tercer término, se señala que las estrategias de carry trade son mas sensibles al movimiento del tipo de cambio que de la tasa. Está última rinde 5 puntos menos que la inflación anual.

No obstante, la estrategia en el largo plazo no ha sido buena, demostrando que se trata de una opción de coyuntura. GMA Capital sostiene que “la maniobra de jugar a la tasa en pesos esperando obtener una rentabilidad en dólares o carry trade desde hace 5 años que no ve un retorno anual positivo”. “En este lustro para el olvido, quienes optaron por los plazos fijos tradicionales no solo no pudieron ganarle a la inflación, sino que no consiguieron hacerle sombra al movimiento del precio de la divisa financiera. El tablero marca una dolorosa pérdida acumulada de 61% desde fines de 2017”, señala la consultora.

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