El Ministerio de Economía y el Banco Central habilitarán la recepción de ofertas para los interesados en participar de la compra por separado de los bancos Suquía, Bersa y Bisel, que están temporariamente en manos del Banco Nación. Para ello, se creará un registro público de inversores, en el cual podrán anotarse tanto las personas físicas como empresas que deseen participar en las respectivas operaciones.
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La decisión completa lo que Economía ya había lanzado en la Resolución 480/02, en la cual se estipuló la posibilidad de habilitar el proceso de compra de bancos a quienes actualmente no forman parte del sistema financiero. Habrá un detalle de la base de condiciones para que los potenciales interesados conozcan los requisitos para presentarse en la compra.
Este es uno de los principales temas que deberá abordar el flamante presidente del Banco Central, Alfonso Prat-Gay. El funcionario participó ayer de la primera reunión de directorio del Central, que tuvo plena asistencia de sus miembros, pero no se resolvió ninguna cuestión relevante.
La intención del gobierno es tratar de conseguir la mayor cantidad de oferentes posible para los bancos en cuestión y que no se repita lo que ocurrió durante la venta de bancos suspendidos, como el Scotiabank, Velox o Edificadora de Olavarría. En estas operaciones no aparecieron interesados casi hasta último momento. Esto provocó que fuese necesario un aporte mucho más grande tanto de Sedesa (Seguro de Depósitos) como del Fondo Fiduciario de Capitalización Bancaria para aportar a las entidades adquirentes, que aparecieron sobre el final.
• Competencia
«Queremos que haya competencia en la venta de los bancos. La idea es, obviamente, otorgarlos a quienes soliciten menos ayuda de fondos frescos», explicó una alta fuente de Hacienda.
Ya está decidido que la venta de los tres bancos que pertenecían al grupo francés Crédit Agricole se hará a través de una licitación pública y de a uno por vez, comenzando por el Suquía (tiene una decena de potenciales interesados).
La licitación constará de dos sobres. En el primero habrá que presentar los detalles técnicos del interesado y en el segundo su oferta económica. Será el BCRA el que definirá entre los interesados que no están actual-mente dentro del sistema financiero quiénes están en condiciones de presentarse.
Este registro se habilitará específicamente para las ventas del Suquía, Bersa y Bisel. Pero seguirá abierto para futuras ventas de instituciones en problemas. Y también para impulsar la apertura de nuevas entidades en la Argentina.
El capital mínimo para ser aprobado como banco en la Argentina llega a los 15 millones de pesos, es decir, apenas un poco más de 4 millones de dólares. Alfonso Prat-Gay