El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Las informaciones de prensa sobre una apreciación del renminbi (yuan) el 18 de mayo son falsas", indicó el funcionanrio del Banco Central, Zhu Xiaochuan, citado por la agencia oficial China Nueva.
"Es definitivamente imposible", añadió Zhu, interrogado sobre los rumores de ajuste cuando la próxima semana se amplíe el mercado chino de cambios, permitiendo más transacciones entre divisas extranjeras.
"Eso (revaluación inminente del yuan) lo dicen solamente los extranjeros, un puñado de extranjeros", declaró el presidente del Banco popular de China (central) durante una reunión de la Academia de Ciencias sociales.
Desde hace más de 10 años, la moneda china está vinculada al dólar por un tipo de cambio casi fijo a 8,28 yuanes por un billete verde, un nivel que muchos países consideran bajo y que confiere a los productos chinos una ventaja competitiva en el mercado internacional.
Desde hace varios días, los rumores sobre una revaluación fueron insistentes.
Ayer las autoridades chinas ya intentaron tranquilizar a los mercados financieros, agitados desde la víspera por falsas noticias en ese sentido, y desmentidas por Pekín.
"China no hará una reforma bajo presión extranjera", declaró el vice-gobernador del Banco Central, Wu Xiaoling.
Los dirigentes chinos reiteran con regularidad que trabajan en una reforma del tipo de cambio de su divisa, pero rechazan el carácter urgente de medidas para ampliar la banda de fluctuación del yuan, o amarrarlo a una canasta de monedas que incluya al euro.
Zhu Xiaochuan se refirió el viernes a las presiones exteriores, mientras el propio Fondo Monetario Internacional acaba de reiterar su demanda en favor de un ajuste en el tipo de cambio del yuan.
"La presión no es el problema más importante. Lo esencial es que sigamos nuestra propia lógica de reforma, en función de nuestros objetivos (...)" dijo el gobernador.
Zhu también afirmó que China, consciente de su creciente influencia en el escenario económico mundial, escuchará las sugerencias de todas las partes, teniendo en cuenta la situación de la economía mundial, y en particular la de sus vecinos.
Muy escasos son los analistas que creían en un cambio inminente en la política cambiaria de China.
Pero la mayoría de los economistas opina que el cambio es inevitable, aunque no se producirá antes de fin de año.
Sin embargo, algunos apuestan por el corto plazo. Tim Condon, analista de ING en Singapur, es uno de ellos.
"La mayoría de los cambistas cree que la revaluación (del yuan) ocurrirá pronto, antes de fin de junio. Opino como ellos", declaró a la AFP.
Dejá tu comentario