Ciudad emitirá deuda para cubrir el déficit

Economía

El Gobierno porteño emitirá deuda por unos $ 660 millones el año que viene, fundamentalmente para hacer frente al aumento de la inversión para obra pública. Las erogaciones de capital previstas para el año que viene alcanzan los $ 2.174 millones, un aumento de 20,7% respecto al año anterior.

Se trata de la primera colocación de bonos que planea la Ciudad de Buenos Aires luego del default declarado por la Argentina en 2002. El ministro de Hacienda, Guillermo Nielsen, recordó ayer al presentarse el Presupuesto 2007 que el distrito «nunca entró en cesación de pagos» y que las características de la emisión se definirán más adelante. «Puede ser en el mercado local o en el extranjero, en dólares o en pesos. Veremos qué nos conviene más cuando decidamos salir», señaló, aclarando que la futura colocación no tendrá nada que ver con el Bono Tango emitido durante la gestión de Fernando de la Rúa en el Gobierno porteño.

A pesar de esta emisión, el Gobierno aclaró que el total nominal de la deuda caerá levemente. Esto se debe a que las cancelaciones de 2007 -en concepto de amortizaciones e intereses- alcanzan los $ 729 millones. Los meses que presentan mayor carga de vencimientos son marzo, setiembre y octubre.

  • Volumen

    El déficit primario de las cuentas públicas llegaría a los $ 838 millones (5,4% menos que el estimado para este año), pero sube hasta los $ 1.068 millones si se toman en cuenta los intereses. Este resultado negativo es producto de recursos totales previstos en $ 8.806 millones y gastos totales por $ 9.874 millones.

    Además de la colocación de deuda, Nielsen explicó que el ejercicio 2007 contará con una «caja de inicio» de $ 800 millones, conformada sobre todo con recursos que no serán ejecutados este año.

    Uno de los puntos que generará polémica en lo que respecta al manejo financiero está vinculado con recursos que el Gobierno porteño pretende apropiarse del Banco Ciudad. La intención es modificar la Carta Orgánica de la institución para que una parte (o la totalidad) de las utilidades pueda ser transferida a las arcas del Gobierno porteño. La única restricción será el uso de los fondos: «Sólo podrán utilizarse para educación y salud», explicó el ministro de Hacienda.

    «El esquema es parecido al que utiliza el Banco Central para transferir parte de sus utilidades a la Nación. El sistema fue muy útil durante la crisis de 2002», recuerda Nielsen, ex secretario de Finanzas durante la gestión de Roberto Lavagna en Economía. Para poner en marcha este mecanismo precisará el visto bueno de la Legislatura porteña.

    El funcionario explicó que la imposibilidad de apropiarse de dividendos llevó al gobierno de Jorge Telerman a sacar parte de sus depósitos del Banco Ciudad. El objetivo fue la compra de Lebac emitidas por el Banco Central, cuyos intereses resultan superiores a los plazos fijos que pagan el banco oficial. «En el pico máximo de estas adquisiciones el monto de bonos del Central en nuestro poder llegó a los $ 500 millones, aunque ahora bajó un poco», señaló.
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