La revisión de la estrategia se ha realizado debido a la "preocupante situación social que vive este país tras una grave crisis política y económica, con casi el 50% de la población que está por debajo del umbral de pobreza", afirmó la Comisión Europea en un comunicado.
El Gobierno de Néstor Kirchner está trabajando en la estabilización de la economía, que ha empezado a recuperarse, pero "aún hay que hacer reformas difíciles para conseguir un crecimiento sostenible, que a su vez es necesario para mejorar las condiciones sociales", agrega la nota.
Por ello, el Ejecutivo de la UE decidió, tras consultar con las autoridades argentinas, revisar su programación inicial que destinaba dos tercios de los fondos a la cooperación económica y un tercio a los ámbitos sociales, para dar más peso a la sanidad, educación y justicia.
La Comisión destinará ahora tres cuartas partes del dinero -30 millones de euros- a esas áreas para luchar contra la pobreza y la exclusión social.
El dinero irá principalmente a las regiones y áreas más afectadas por la crisis.
En el ámbito sanitario, se centrará la atención en la asistencia primaria, la salud genésica y los servicios neonatales, así como al proceso de descentralización sanitario.
En el área de Educación se dará prioridad a mejorar el estado de las escuelas más pobres, así como a la formación de los adolescentes, que están abandonando los colegios en niveles alarmantes, según el Ejecutivo comunitario.
La Comisión prevé además desarrollar un proyecto de apoyo a una de las grandes prioridades del presidente Kirchner, la protección de los derechos humanos.
Los objetivos podrían aumentar el acceso a la información jurídica por los ciudadanos y contribuir a la futura red de observatorios de los derechos humanos.
Pero, además de los aspectos sociales, Argentina debe beneficiarse de una mayor integración del grupo Mercosur y de la conclusión de las negociaciones en curso para un Acuerdo de Asociación entre la UE y el Mercado Común del Cono Sur, agregó el comunicado.
La asistencia técnica en este proceso se beneficiará de los 10 millones de euros restantes, que se utilizarán para ayudar al Gobierno argentino y a otros agentes implicados en las negociaciones entre la UE y Mercosur y otros acuerdos internacionales.
La Comisión ha tenido que adaptar el programa de cooperación bilateral "a las nuevas realidades del país y a las prioridades del nuevo Gobierno", subrayó el Ejecutivo comunitario.
De ahí, que se hayan incorporado medidas de urgencia, acciones sociales a corto plazo (el proyecto APAC de apoyo a la producción y la distribución de alimentos) y medidas comerciales, especialmente agrícolas, para aliviar la situación.
La Comisión destaca en su nota que la crisis que siguió a los acontecimientos de diciembre de 2001 "ha precipitado a la mitad de la población en la pobreza y a un cuarto por debajo de los niveles de subsistencia y han sufrido particularmente los sistemas sanitario y educativo".
Desde mayo de 2003, el Gobierno de Kirchner ha iniciado diversas reformas, ha modificado su estrategia de política exterior -situando la asociación con Brasil y la integración con Mercosur como sus prioridades- y ha estabilizado la economía nacional.
Argentina ha firmado un acuerdo de derechos de giro con el Fondo Monetario Internacional y en 2003 su PIB creció un 8,7%.
Sin embargo, "el repunte económico actual no va a sostenerse si no se hacen reformas difíciles en aspectos tales como la deuda privada, los servicios públicos y el sector bancario, y se soluciona la problemática situación social", advierte el Ejecutivo de la UE.