15 de mayo 2001 - 00:00

Con datos sobre megacanje buscan calmar a mercados

Con datos sobre megacanje buscan calmar a mercados
El gobierno decidió apurar anoche la difusión de los detalles del megacanje de la deuda tras una extensa reunión con los siete bancos que se encargan de la operación. El nuevo aumento del riesgo-país a 1.093 puntos también jugó un rol importante en la decisión y ahora en esta semana comenzarán gradualmente a difundirse los detalles del megacanje.
La idea que barajan en el Palacio de Hacienda, es informar de modo gradual, sin violar normas legales de confidencialidad, cómo avanza la operación. Mañana se definirá la estructura de los nuevos títulos que se emitirán en reemplazo de la «vieja deuda», es decir, los papeles que podrán presentarse para cambiar.

Al Ministerio de Economía asistieron representantes del CS-First Boston, Chase-JP Morgan, Citibank, BBVA Francés, Galicia, HSBC y el Río. De los nuevos papeles, aún restan definir el plazo y la fecha a partir de los cuales comenzarán a pagar intereses y amortizaciones, de sólo uno de ellos. Trascendió que una de las posibilidades que existen y que aún resta definir es que para las AFJP el nuevo título de la deuda tenga un vencimiento de 30 años o más. Esto porque a los fondos de pensión les favorece estar colocados en un papel de largo plazo, sus inversiones precisamente para los jubilados apuntan a ello, y que se les permite contabilizar a valor técnico.

La semana próxima se harán las presentaciones del megacanje en los EE.UU. y Europa.
La tenencia de inversores locales ya comprometidos a participar (ver cuadro) asegura un elevado monto potencial de bonos a canjear. Está claro que los bancos locales no canjearán 100% de sus tenencias (los bonos Pagaré por ejemplo los utilizan para cumplir normas del Banco Central), y en igual situación se encuentran inversores extranjeros. Pero análisis conservadores estiman que la presencia de bancos locales en la operación puede llegar a superar los u$s 14.000 millones.

• Poca chance

Lo más jugoso de la operación es el desahogo financiero para el país de los próximos tres años, período en el cual los nuevos títulos no pagarán cupones. Un trabajo realizado por el Deutsche Bank estimó que de llegar a 27.000 millones el megacanje -nada desacartable- el ahorro sería de 7.600 millones sólo en el año 2002. Si el megacanje es de 20.000 millones, ese monto es de 5.600 millones, y eventualmente con apenas 10.000 millones de papeles cambiados, el ahorro baja a 2.800 millones de dólares. Teniendo en cuenta que sólo por los bancos locales habría u$s 14.000 millones, esa última alternativa tiene poca chance de concretarse.

Dejá tu comentario

Te puede interesar