Consideran como "buena noticia" la agenda de Guzmán

Economía

“El Gobierno está apretando el acelerador con la intención de una resolución relativamente rápida”. Así lo estimó Consultatio, al destacar que “cualquier dato que reduce la incertidumbre tiene valor: ‘news is good news’”. La consultora manifestó que “el hecho de que Guzmán haya presentado un cronograma es en sí mismo algo positivo, ya que fija un plan de acción y elimina cierta incertidumbre en términos de plazos”. De todos modos, el “cronograma es exigente y hay riesgos de que no se cumplan los plazos estipulados, lo que generaría ruido”.

La consultora destacó como positivo el hecho de que el Gobierno haya fijado como fecha límite para cerrar el acuerdo la cuarta semana de marzo. La oferta, según el cronograma, sería presentada en la segunda semana de marzo e inmediatamente después comenzaría el roadshow. “Un punto para nada menor es que el Gobierno incluyó en su cronograma un período de diez días para ‘intercambio de visiones con tenedores de la deuda pública externa sobre la base de los lineamientos de la sostenibilidad’. Este punto es muy importante porque permite pensar que la propuesta del Gobierno es, en cierto grado, ‘negociable’”, afirmó Consultatio.

A pesar de ello, alertó que “las fechas que se plantean son bastante exigentes, especialmente si se tiene en cuenta la complejidad del amplio universo de bonos y tenedores de la deuda pública argentina. Por ello, hay que tener presente el riesgo de que el cierre de la negociación se retrase algunos meses más que lo estipulado”.

Por otro lado, en la semana, el ministro Guzmán se reunió con el FMI. El organismo calificó al encuentro como “positivo” e indico que se están elaborando los “pasos a seguir”. Según trascendidos, la intención del Gobierno es estirar los plazos de pago sin caer en un programa de “facilidades extendidas” para evitar condicionamientos. Para la primera semana de febrero, el cronograma oficial estipula una reunión entre la directora del FMI, Kristalina Georgieva, y Guzmán en Roma. Dado que el fondo es un actor central, nos parece lógico y hasta deseable que el ministro se reúna con los funcionarios del organismo. No compartimos las visiones que sostienen que el “optimismo” del FMI debería generar desconfianza en los acreedores al implicar una reestructuración muy agresiva. El FMI podría calificar como “positivo” el énfasis de Guzmán en preservar los equilibrios macroeconómicos básicos, en especial la cuestión fiscal.

En este marco, el Nobel de Economía (y referente económico de Guzmán), Joseph Stiglitz volvió a expresarse en público. Esta vez, fue en relación con los términos del canje. El economista sostuvo que recortando cupones y extendiendo plazos puede no ser necesaria una quita de capital, y que “un default no es deseable para nadie”. Así, mostró una postura muy distinta a la de la semana anterior, cuando se mostró mucho más propenso a recomendar quitas más agresivas.

En cuanto a la deuda en pesos, Consultatio destacó que “la suerte de las licitaciones viene mostrando que la estrategia del Gobierno en esta materia está rindiendo sus frutos”. Igualmente, “la primera prueba de fuego será en dos semanas, con el vencimiento del AF20 (Bono dual), por unos $100.000 millones. Con ratios de renovación del 50% promedio, entendemos que el Gobierno podría hacer frente a los vencimientos en pesos sin desestabilizar la economía”. Para amortiguar esta situación, el Palacio de Hacienda realizará esta semana el canje de estos títulos por otras cuatro opciones. A su vez, esta semana habrá una nueva licitación, que no coincide con ningún vencimiento en pesos. “Todo lo que se logre emitir será financiamiento neto. Entendemos que una emisión en torno a $10.000 o $15.000 millones podría ser bien vista y, de esta manera, impactar positivamente en los bonos en pesos”.

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