19 de octubre 2004 - 00:00

Crédito para morosos por devaluación

El Banco Central implementará en los próximos meses una batería de medidas para flexibilizar el acceso a las líneas de créditos vigentes en el sistema bancario para las empresas y particulares que tuvieron problemas de cumplimiento durante la crisis econó-mica, y que actualmente pueden demostrar que están en buenas condiciones económicas para poder cumplir con nuevos préstamos. La idea de la medida es que más de 300.000 potenciales demandantes de créditos que hoy estarían desautorizados por la entidad que dirige Martín Redrado para tomar préstamos, puedan hacerlo según las reglas del Central, y que en definitiva sea la entidad privada o pública la que lo autorice.

La norma que está en estudio desde el BCRA, es que un deudor que actualmente está en categoría 5 o 6 en los registros de la entidad pueda volver a alguna de las calificaciones de 1 a 4 y que le permitirían a un banco acceder a líneas de préstamos habilitadas.

«Queremos mirar más al futuro de ese cliente y no al pasado»
, dijo una alta fuente de la entidad bancaria al explicar la medida, que podría estar en funcionamiento antes de que termine 2004. Según aclaró la fuente, no se trata «ni de una eliminación del registro de deudores ni un perdón para morosos consuetudinarios del sistema financiero», sino que únicamente podrían ingresar en la flexibilización las personas y empresas de todo tamaño que hayan tenido dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras durante la última crisis que llevó al default de la deuda externa y la salida de la convertibilidad, junto con la mayor recesión en décadas.

• Tiempo límite

Funcionarios del BCRA están trabajando en la determinación del tiempo que se tomará en cuenta como límite para ser incluido dentro de la reincorporación al sistema financiero, pero se estima que las fechas serían de un período de entre diciembre del '99 y enero de 2003, aproximadamente. Además se estudian dentro del Central, las condiciones económicas que deberá justificar la persona o la empresa para poder ser incluida en la flexibilización. En el primer caso, se tomará en cuenta la cantidad de pagos que no se pudieron cumplir (tanto de cheques como de cuotas de algún tipo de préstamo) y el historial de la persona. En cuanto a las empresas, se considerará si los problemas surgieron por la crisis y por problemas comerciales exógenos al manejo de la compañía. En los dos casos se analizará además las posibilidades futuras de pago de los clientes y si efectivamente pueden hacer frente a compromisos financieros. En la situación de las empresas habrá mecanismos para saber si el sector en el que actúa tuvo problemas por la vigencia de la convertibilidad, y si el abandono del uno a uno hace que sus posibilidades comerciales mejoren sus posibilidades de cumplir con las obligaciones de un crédito. Entre los rubros que se encontrarían en esta situación figurarían la actividad agropecuaria, los industriales que son potencialmente exportadores (un rubro que Redrado conoce bien) y los que fueron beneficiados con el proceso de sustitución de importaciones.

La flexibilización de las condiciones de acceso al crédito para morosos bancarios que luego pudieron ponerse al día con el sistema financiero, fue impulsada originalmente por la conducción del Central, que en 2003 lo hizo Aldo Pignanelli y luego Alfonso Prat-Gay, aunque sin definiciones concretas. Lo que busca la actual dirección de Redrado, es acelerar la medida lo máximo posible y dependiendo de la velocidad de los equipos técnicos para cerrar los lineamientos de las circulares que pondrán en marcha la decisión.

En lo posible, y como muchas de las medidas económicas que prepara el gobierno, el lanzamiento de esta flexibilización podría implementarse en diciembre.

Dejá tu comentario

Te puede interesar