Creen que sigue euforia en Bolsas
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No son los inversores seres desalmados que festejan cada bombardeo, comprando acciones. Sucede que la guerra dejó de ser una posibilidad y eso alejó indefiniciones. El conflicto es concreto y ahora los inversores toman posiciones. Por eso retornan capitales a los mercados. Esos capitales se habían refugiado en bonos del Tesoro, en oro y otros activos muy seguros. Ahora salen y asumen más riesgo. Los que retornaron apuestan a una victoria rápida de los Estados Unidos. La suba de las Bolsas coincide con la caída de los precios de los bonos y el oro. El metal precioso en Nueva York cayó a un mínimo de tres años y medio. Los contratos para abril en la Bolsa COMEX bajaron a 325,80 dólares la onza, su menor nivel desde el 11 de diciembre.
Por su parte, las empresas ahora han puesto fecha a sus planes de inversión que estaban suspendidos a la espera de una solución al conflicto con Irak.
También entusiasmó la caída de los precios del petróleo, la materia prima más sensible a esta guerra. La suba de los combustibles por el fuerte invierno en el noreste norteamericano, trajo temores de inflación. El riesgo, cuando comenzara la guerra, era que los precios del crudo superaran los 40 dólares por barril. Nada de eso sucedió. Los precios del petróleo liviano de referencia en Estados Unidos bajaron 30% en una semana.
El dólar también se recuperó frente al euro y está en el nivel más alto de los últimos dos meses. Un dólar compró el viernes 121,80 yenes, al subir 1,20%. El euro cayó a 1,0502 dólares, su nivel más bajo desde el 15 de enero con un descenso de casi 1% en la jornada.
Las acciones europeas también fueron estimuladas por la guerra. El viernes cerraron en su mejor nivel de los últimos dos meses. El índice FTSE Eurotop 300, que incluye a las grandes empresas paneuropeas, subió 3,41%.
Mientras los inversores tengan la sensación de que la guerra será corta, las Bolsas y el dólar seguirán en alza. Al compás de esta sensación de victoria contundente resucitará, junto a las Bolsas, el consumo. Una guerra corta tiene menor costo y aliviará a Estados Unidos de endeudarse fuertemente.




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