24 de marzo 2003 - 00:00

Creen que sigue euforia en Bolsas

En una semana Wall Street subió 8,4%. La tasa es exageradamente alta, en un país donde el plazo fijo paga tasas que no superan 2% anual. Hace 20 años que no ocurre una suba similar.

Hasta hace unos días la culpa de la volatilidad de los mercados la tenía el posible conflicto con Irak. Hoy es esa guerra la que motoriza la suba de las Bolsas del mundo.

El viernes las Bolsas de Nueva York subieron 2,8%, a 8.521,97 unidades, para cerrar con alto vuelo su mejor semana desde octubre de 1982. La euforia fue tan alta, que se activó un mecanismo en las computadoras para evitar que la suba se retroalimente. Ese mecanismo se desactiva cuando la suba del Dow Jones excede los 170 puntos en el día.

Además, se completaron 8 ruedas consecutivas de alzas. Desde diciembre de 1988 que no se daba una secuencia similar. En esas 8 ruedas, el Dow Jones, el índice que reúne a las 30 empresas más grandes de Estados Unidos, subió 13,2%.

La guerra hizo que el Dow Jones recuperara lo que perdió en el año y ahora está 1% por encima del cierre del 31 de diciembre pasado. No se recuerda, en estos días, a algún analista que vaticinara esta fuerte recuperación de los índices bursátiles.

El NASDAQ, la Bolsa electrónica donde se negocian las acciones de Internet, bioquímicas y nuevas tecnologías, subió 1,31% el viernes. En la semana ganó 6% y desde el 11 de marzo 12%.

No son los inversores seres desalmados que festejan cada bombardeo, comprando acciones. Sucede que la guerra dejó de ser una posibilidad y eso alejó indefiniciones. El conflicto es concreto y ahora los inversores toman posiciones. Por eso retornan capitales a los mercados. Esos capitales se habían refugiado en bonos del Tesoro, en oro y otros activos muy seguros. Ahora salen y asumen más riesgo.
Los que retornaron apuestan a una victoria rápida de los Estados Unidos. La suba de las Bolsas coincide con la caída de los precios de los bonos y el oro. El metal precioso en Nueva York cayó a un mínimo de tres años y medio. Los contratos para abril en la Bolsa COMEX bajaron a 325,80 dólares la onza, su menor nivel desde el 11 de diciembre.

Por su parte,
las empresas ahora han puesto fecha a sus planes de inversión que estaban suspendidos a la espera de una solución al conflicto con Irak.

También entusiasmó la caída de los precios del petróleo, la materia prima más sensible a esta guerra. La suba de los combustibles por el fuerte invierno en el noreste norteamericano, trajo temores de inflación. El riesgo, cuando comenzara la guerra, era que los precios del crudo superaran los 40 dólares por barril. Nada de eso sucedió. Los precios del petróleo liviano de referencia en Estados Unidos bajaron 30% en una semana.

El dólar también se recuperó frente al euro y está en el nivel más alto de los últimos dos meses.
Un dólar compró el viernes 121,80 yenes, al subir 1,20%. El euro cayó a 1,0502 dólares, su nivel más bajo desde el 15 de enero con un descenso de casi 1% en la jornada.

Las acciones europeas también fueron estimuladas por la guerra. El viernes cerraron en su mejor nivel de los últimos dos meses.
El índice FTSE Eurotop 300, que incluye a las grandes empresas paneuropeas, subió 3,41%.

Mientras los inversores tengan la sensación de que la guerra será corta, las Bolsas y el dólar seguirán en alza.
Al compás de esta sensación de victoria contundente resucitará, junto a las Bolsas, el consumo. Una guerra corta tiene menor costo y aliviará a Estados Unidos de endeudarse fuertemente.

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