Roma (ANSA) - Gabriele Galateri, CEO de Fiat, renunció ayer a su cargo, un día después de la puesta en marcha del plan de reestructuración de la automotriz italiana que prevé un recorte de 8.100 puestos de trabajo y repercusiones en más de 40.000 trabajadores de subsidiarias. «En los cinco meses que estuve en el cargo pude evaluar a fondo que, dada la complejidad de la situación, para conducir el ejecutivo del grupo Fiat se necesita un gerente con una experiencia de trabajo de tipo industrial», afirmó Galateri en un comunicado. «Por ese motivo decidí con pesar manifestar al consejo de administración la intención de presentar la dimisión a mi cargo», agrega. El documento difundido al cabo de siete horas de reunión no aclaró cual será el destino del presidente de Fiat Auto, Paolo Fresco, pese a los rumores de prensa que apuntaban a su sustitución a la cabeza de la empresa junto con Galateri. No se descarta que la medida pueda ser tomada en el próximo consejo de administración, convocado para el jueves.
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Según rumores difundidos en la prensa italiana, Fresco y Galateri estaban por ser sustituidos por Gianluigi Gabetti, hombre de confianza del presidente honorario de Fiat, Gianni Agnelli, y por Enrico Bondi, ex gerente general de Montedison y allegado al poderoso banco de negocios Mediobanca.
Fresco, desde hace tiempo al frente de Fiat, y Galateri, que había asumido en junio, afrontaron en los últimos meses la gravísima crisis de la automotriz italiana que llevó a la suspensión temporaria del trabajo de 5.600 trabajadores a partir del lunes y que prevé un recorte global de 8.100. La gestión de ambos dirigentes había sido duramente criticada días pasados por el premier Silvio Berlusconi, quien declaró que si hubiera estado en sus manos, la empresa no habría naufragado.