24 de octubre 2001 - 00:00

Crisis: las aerolíneas recuperan pasajeros antes de lo estimado

"Durante los primeros días posteriores a los atentados del 11 de setiembre los viajes en avión se redujeron 60%; esperábamos que al mes la caída fuera de 40%, pero vemos con sorpresa y agrado que hoy estamos en 20% menos. Esto quiere decir que la recuperación es mucho más rápida que lo esperado." El optimista es Dan Da Silva, vicepresidente para América la-tina de Boeing Commercial Airplanes, la mayor fabricante de aviones comerciales del mundo.

«¿Por qué la caída fue menos que lo estimado en principio? Las cifras se elaboraron en base a lo que había sucedido en 1991 con la Guerra del Golfo. Pero es un hecho que hoy la necesidad de viajar es mucho mayor que hace diez años»
, explica.

• Despidos

Da Silva admite, sin embargo, que la crisis los golpeó duro, al punto de tener que instrumentar un plan de despidos que alcanzaría a 30.000 empleados, o sea un tercio de su fuerza laboral.

«El 14 de diciembre se irán 10.000; en junio otros 10.00 y en diciembre de 2002 los 10.000 restantes. Desde ya, de modificarse las actuales circunstancias, no sólo no seguiríamos con los despidos sino que retomaríamos al personal del que nos desprendimos.»
Las «actuales circunstancias» a las que se refiere Da Silva es la reprogramación de la entrega de aviones: para el año próximo estaba previsto que fueran 510 máquinas, pero entre 100 y 150 de ellas fueron pospuestas hasta 2003 y 2004.

De los 100/150 aviones que no entregarán el año próximo, admite Da Silva, «95% corresponde a máquinas encargadas por aerolíneas estadounidenses», obviamente las más castigadas por la retracción de pasajeros transportados a partir de los criminales ataques terroristas en Nueva York y Washington.

Pero el ejecutivo confía -siempre tomando como mode-lo lo sucedido en el '91- que «la industria retomará el ritmo de crecimiento esperado en 18 a 24 meses, siempre que no suceda alguna otra catástrofe».

Para evitar esas «catástrofes», la industria aeronáutica está trabajando en varios mecanismos de seguridad que se incorporarán a las flotas de todas las aerolíneas que decidan hacerlo.

«El más sencillo y barato de los que pueden instalarse en los aviones es una cámara con conexión inalámbrica a una PC notebook. Esto le permitirá al comandante ver qué su-cede en la cabina de pasajeros.»
Rudimentario, pero efectivo, el adminículo no costaría más de u$s 6.000 por avión.

«La fase 3, que estaría lista para fines de 2002 -cuando se lograría la aprobación de la Federal Aviation Administration (FAA)- consistirá en un mecanismo más completo, con tres cámaras gran angular y monitores para el piloto y el navegante.»


Además, esa «fase 3» prevé instalar sensores, una alarma silenciosa de la tripulación a los pilotos, etcétera.

También se está trabajando en un nuevo modelo de puerta blin-dada para el cockpit, que impediría el acceso de intrusos pero que no sería peligrosa para la integridad del aparato.

«El problema con las puertas blindadas es que si se aísla demasiado un área del avión, en caso de despresurización rápida, podría provocar hasta el estallido del fuselaje. El tema está siendo estudiado por nosotros con la FAA»
, dice Da Silva.

De todos modos,
Boeing mantiene su previsión de que en los próximos 20 años el mercado mundial demandará 23.500 nuevos aviones, de los cuales a América latina vendrán 2012.

• Argentina

De esa cifra, siempre según la empresa, entre 100 y 250 serán comprados o alquilados por aerolíneas de la Argentina.

De ésos,
ninguno será del tipo 747 (el de mayor tamaño), que sólo mantendrá mercado en Asia y Europa. Según Da Silva, hoy las rutas transatlánticas se hacen «70% con aviones del tipo 777, de 220 plazas (la mitad del 747)».

El ejecutivo explica que el cambio hacia aviones más chicos se deberá a una creciente
«fragmentación» de las rutas (más frecuencias partiendo de un punto a otro, sin pasar por ciudades centros de distribución, o «hubs»).

«Es cierto: se decía que para hacer más fáciles los controles de seguridad habría menos vuelos. Pero es un hecho que embarcar un avión de 500 pasajeros es más engorroso que tres de doscientos, y si una aerolínea abandona un horario seguramente aparecerá otra para reemplazarla. Es la ley del mercado.»


A pesar de la crisis, Boeing espera facturar u$s 56.000 millones en 2001, lo que representa 16% más que el año pasado. De esa cifra, cerca de 60% corresponde a las operaciones (venta, leasing, etc.) con aviones «comerciales» (de pasajeros y de carga); el restante 40% se ori-gina en misiles, aviones militares y telecomunicaciones.

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