a demora en el proceso de lanzamiento del canje de deuda es un hecho para los principales analistas. La salida del Bank of New York (BoNY) refleja un fracaso en la débil estrategia del Ministerio de Economía, porque aún existen temas sin definir. Se especula con que por lo menos todo se postergue un mes, pero en realidad negociar un nuevo contrato con otro banco llevaría entre dos y tres meses.
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Existen ahora dudas sobre si la SEC va a aprobar la propuesta sin tener el reemplazante del Bank of New York (BoNY). Además ¿a quién se le va a ocurrir que la Caja de Valores, por más idónea que sea, pueda sustituir al BoNY sobre todo por la dimensión de la operación? Entonces dada la desprolijidad, demora e imprevisión con que se viene manejando el proceso de reestructuración de la deuda hay que asumir que la salida del BoNY era algo que podía ocurrir y no se previó pagar el costo y plantear el canje más adelante. Se puede cerrar a fin de año, y a mediados de enero se puede comenzar la primera etapa del canje en todos los mercados en forma ordenada, para que haya más chances de obtener mayor nivel de aprobación. A esto se suman las dificultades para contabilizar las preferencias para repartir los bonos Par porque hay incertidumbre sobre cómo se contarán las tres semanas de plazo. Los acreedores que han esperado tanto no perderán demasiado por esperar un mes más.
ORLANDO FERRERES Ex viceministro de Economía
Evidentemente falló el tema del banco agente al parecer aún no estaba firmado del todo el contrato-y hay que tener en cuenta los tiempos perentorios y la época del año que es complicada. Son muchos bonos y varias jurisdicciones, el BoNY tuvo miedo a juicios -como ocurrió con el canje del bono Aconcagua- y por eso pidió más tiempo. Ahora hay que buscar otro banco y hasta mediados de febrero sería imposible tener todo listo. Viene el Día de Acción de Gracias, Año Nuevo y vacaciones de invierno, con lo que hasta el 10 de enero será difícil avanzar. Todo se postergaría un mes más, hasta marzo o abril. Esta nueva espera para los acreedores no impactará significativamente. Pero, cuidado, porque el gobierno tiene una bala de plata y si sube la tasa de interés internacional cambia el panorama. Encima en enero-febrero tenían que comenzar a negociar con el FMI y para eso necesitan el canje lanzado, ¿pagarán con reservas?, se complicó todo mucho.
LUCIANO LASPINA Director de Macrovisión
La situación es complicada, pero la cuestión pasa por si el BoNY dio un paso al costado por cuestiones técnicas-operativas o por un tema de riesgo judicial. Si se trata de lo segundo la preocupación es mayor. Hay otro interrogante: ¿por qué la Argentina decide cambiar a mitad del río si el banco sólo pidió más días? El problema de fondo es el riesgo judicial. Si es así, la cuestión es más compleja y ahí se plantea a los accionistas del nuevo banco a designar si aceptan la promesa legal de Lavagna sobre inmunidad judicial. Este escenario genera más dudas. Desde ya que todo el proceso se posterga, salvo el tramo local. Lo ideal sería lanzar todo junto, pero el ministro parece inclinado a lanzar un canje secuencial, lo que genera dudas sobre cómo prorratearán los bonos Par por el cálculo de las tres semanas para entrar.
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