Han pasado dos hechos que deben conocer los inversores: la ayuda desde el Fondo Monetario si llega rápido, llega mal (no hay acuerdos en los puntos clave que permitirían cumplir el déficit cero y encaminar definitivamente el país). Si llega tarde, llegará bien, para recuperar en el futuro realmente a fondo el país. Pero en el ínterin, como ya ocurrió el viernes, la especulación operará muy fuerte porque el negocio consiste en noticias alentadoras que levanten 4 o 5 por ciento los precios en un solo día y otras noticias desalentadoras -es más negocio si ocurren ya al día siguiente-que los tiren para abajo otro 5% o más para recomprarlos. Eso se llama «serrucho» que tiene un mal constante para los que están comprados a precios altos, en acciones o títulos argentinos: los especuladores, sobre todo internacionales, fuerzan o usan la alternancia de noticias buenas y malas para recuperar de a 5% pérdidas anteriores o lograr ganancias nuevas.
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¿Cómo defenderse? Quedándose quieto con su tenencia. No es real la cotización en Bolsa de las acciones si los volúmenes operados son bajos (con poco dinero se hacen varias operaciones, de ahí los precios). Lo mismo ocurre en títulos públicos.
A su vez, como es posible que la discusión por la ayuda externa se prolongue y cree incertidumbres, los plazos fijos se mantendrán en nivel remunerativo muy alto porque las entidades no quieren arriesgarse a perder depósitos.
Lo otro que debe saberse -como había informado este diario-es que los números de la recaudación impositiva que comienzan a trascender desde el 22 o 23 de agosto esta vez no serán de gran importancia (si baja la recaudación caen los títulos por temor a incumplimiento de déficit cero y si es normal la recaudación deben mejorar). ¿Por qué? Porque el trabajo a desgano de los empleados de la DGI retardará la recaudación y posiblemente se dispongan prórrogas, sobre todo en el decisivo IVA. Si agosto sale con menos 7,2% de recaudación que el mismo mes de hace un año no iba a influir en las cotizaciones porque estaba esperado y calculado. Pero ahora, por esa insólita y grave huelga de gente de la DGI, no se sabrá bien cómo será la recaudación. Debe tenerlo en cuenta.
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