La Argentina y China intentarán hoy reencauzar las conversaciones entre los dos países, en un intento por evitar el inicio de una guerra comercial en ciernes. Luego de la aplicación de trabas para importaciones industriales provenientes del país oriental y de la réplica china que frenó tres barcos sojeros argentinos, hoy se encontrarán el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradía, y el embajador de China en Buenos Aires, Shang Tuo.
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Los funcionarios cruzarán opiniones buscando una salidapara reabrir el comercio bilateral, aunque con pocas esperanzas de éxito, ya que desde el Ministerio de Economía se aseguraba ayer que continuarán las trabas a productos como textiles, calzados, juguetes, manufacturas de cueros, neumáticos, herramientas, electrodomésticos y celulares, entre otros.
Las autoridades chinas demoraron la entrada a ese país de tres embarques con un total de 150 mil toneladas de soja para hacerles un minucioso «análisis fitosanitario», medida que fue interpretada desde Buenos Aires como una represalia ante la decisión argentina.
Los embarques congelados en China habían sido exportados por las multinacionales Cargill y Louis Dreyfuss, y la Asociación de Cooperativas Argentinas, desde donde se expresó preocupación por esta medida.
El Ministerio de Comercio de China ya había expresado su «grave preocupación» por las restricciones aduaneras que aplica la Argentina, tercer productor y exportador mundial de soja y líder en el renglón de aceites de granos oleaginosos. «Es irracional e inaceptable por parte de la Argentina que haya tomado esta decisión sin notificarla previamente a China», señaló esa dependencia en un comunicado.
Nuevo listado
La Argentina puso, además, en vigencia un nuevo listado de 5.000 precios de referencia arancelarios, con lo cual los productos facturados por debajo de este valor tendrán que pagar derechos adicionales, según anunciaron las autoridades aduaneras locales.
El director ejecutivo de la Cámara de la Producción, Industria y Comercio Argentina-China, Ernesto Fernández Taboada, señaló, a su vez, que la semana próxima habrá en Buenos Aires una reunión de agentes de aduana de los dos países «para arreglar el asunto».
En los seis primeros meses del año las exportaciones argentinas aumentaron más de 31% hasta los u$s 2.160 millones, mientras que las compras a China ascendieron hasta los 1.998 millones, con lo cual se está equilibrando el comercio después de años de superávit para nuestro país.
Fernández Taboada sostuvo que «no deben preocupar» las controversias, a las que consideró «normales» en vista del fuerte nivel de intercambio comercial entre argentinos y chinos.
«En la relación comercial entre países, como por ejemplo los Estados Unidos y China, hay por lo menos 20 controversias por año que se terminan solucionando», dijo el directivo de la cámara de comercio argentino-china en declaraciones a radios de Buenos Aires.
Objetivo
Explicó que la Argentina se propone evitar los daños que causa el comercio desleal, por lo que pidió a China una documentación más precisa sobre sus embarques, que además deberán ser certificados por el consulado argentino en el país asiático. «Esto frenó todos los despachos de los productos chinos, aunque estén incluidos productos de otros países asiáticos», explicó Fernández Taboada, al indicar que «lo que quiere» la Aduana argentina es acordar con la de China un mejor sistema de control.
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