10 de febrero 2001 - 00:00

Cupones bursátiles

Mientras el gobierno en pleno se ocupa de mostrarse ofendido por los dichos de Fidel, seguían apareciendo indicadores propios que no ayudan a levantar demasiado el ánimo. Ni hablar en lo que hace a la caída en automóviles, dato tan peligroso que podría llegar a apresurar ciertos planes terminales de levantar carpa de un medio al que ya no se le ve demasiado desarrollo en mercado interno reducido. Como toda la verborragia sobre supuestos subsidios quedó después en el tintero, atención porque puede venir desagradable frente desde un sector que tiene un efecto multiplicador de importancia. Por el ambiente estrictamente bursátil, la afanosa búsqueda de señales que le transmitieran desde otros mercados se fue desvaneciendo y hubo que enfrentar la simple realidad de una plaza que construyó varios pisos hacia arriba en enero y que debía agacharse, hacerle cimientos, en febrero. A solas con sus propios «fundamentals», como gustan decir los que impresionan a los demás con términos foráneos. Es que «fundamentos» parece sonar más precario, tal el complejo que tenemos sobre no usar y aplicar bien el inglés para obtener respeto de analistas. Cuando uno oye a algún extranjero querer hablar castellano casi da risa, pero ellos no se preocupan...

De dónde podían llegar «fundamentos» para cimentar los pisos de altura, 28%, del mes anterior... y la lógica de hace unos años era: de los balances que llegan. No parecía resultar material demasiado confiable el tradicional, pero es que dándose una vuelta por fundamentos generales de la economía, no aparecía ningún otro que el haber ido a buscar «bendiciones» de nuevos funcionarios del Norte. Un Machinea que primero dijo que no le preocupaba lo de Brasil, pero que a renglón seguido mostró su preocupación, que intentó diluir dando un pronóstico absolutamente obviable (que el «real» se corregirá hacia abajo, dentro de un tiempo...) pero que va en la dirección de tirarle buenas ondas a la gente. Solamente el asesinato de un financista dominó la semana, aunque esto involucrado en una investigación de lavado de dinero que pareció tener alguna incidencia inquietante en «la City». Súbitamente, el volumen se encogió temeroso, se tocaron apenas $ 9 millones de efectivo el miércoles, fueron $ 12 millones para locales el jueves... en fin. Muy extraño comportamiento del mercado, en lo que hace a desaparición de órdenes y cuando se mantenía cierto orden y liquidez pareja, a lo largo de enero y antes de que saltara este caso...


Decíamos, días atrás, que se estaban haciendo piruetas sobre el alambre de los «500»: mantenemos el concepto.


Te puede interesar