1 de junio 2001 - 00:00

Cupones Bursátiles

Una interesante entrevista a una figura poco conocida y que vive a la sombra de Greenspan, el vicepresidente de la Reserva Federal -William McDonough-, merece ser puesta en manos del lector de esta columna. Ciertos puntos, por la imposibilidad del espacio, hemos extraído y buscando -es obvio-lo que más tenga que ver con lo bursátil.

Una pregunta apunta a la desaceleración de la economía, en función de ello cuánto tuvo que ver la caída del NASDAQ. Y la contestación: «Vamos a ver un reajuste muy importante en este sector. No en las grandes empresas, pero sí en las demás y por razones obvias». Hubo un aumento enorme en los precios de los valores de las «start up» (se llama así a empresas de creación reciente) unas compañías en las que se había invertido muchísimo, incluso cuando ni siquiera pensaban en tener beneficio a largo plazo. Es evidente que así no se pueden financiar y que tiene que haber un reajuste. Muchas ya han dejado de existir y otras están agonizando. En cualquier caso la nueva economía, el sector tecnológico e informático, no tiene un peso muy importante en la economía americana, aunque sí en la renovación de la economía tradicional. Su importancia no la da el producto sino el uso del producto...»

Otra pregunta va dirigida hacia por qué la caída del NASDAQ no ha influido en el consumo. Veamos qué contesta el funcionario: «Ese es el famoso efecto riqueza que tanto se está estudiando. Ese efecto, aunque positivo en 1999 y en el 2000, fue mucho menor que el que los economistas predecían y parece que ahora, que es negativo, lo es también de manera muy reducida. Eso explica que los consumidores sigan gastando, pero no se sabe exactamente por qué ese efecto ha resultado tan reducido. Quizá porque más o menos 50% de la población, de las familias, tiene una inversión media de unos 30.000 dólares en el mercado de valores, la mayoría a través de fondos de muy largo plazo. Por eso no les afecta mucho la evolución a corto de la Bolsa y no cambian su consumo.


Y veamos este buen remate de la pregunta, con una apreciación para tener bien en cuenta: «En cualquier caso, los economistas siguen estudiando por qué es tan escaso el impacto de la caída de los valores tecnológicos sobre el efecto riqueza de la población. Porque según la teoría económica no debería ser así. Parece que hay una guerra entre la teoría económica y el comportamiento de la gente». Nos quedamos con esta última frase, muy aguda, muy apropiada para traerla a nuestro medio y escribirla en el Ministerio de Economía y en Presidencia. Por allí encuentran la respuesta que no hallan los genios locales: una guerra entre la teoría de los técnicos y el comportamiento de las personas... (vayan pelando ésta, que salimos a la caza de otra).


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