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Nos referimos a la expectativa del miércoles, donde todos aguardaban alrededor de las 17 de nuestra hora, saber sobre qué había resuelto la Fed respecto esa tasa testigo que lanza para los bonos. Estaba en apenas 1,75% antes de la reunión, el gran dato para tener idea de situación: era lo más bajo en las últimas cuatro décadas. Y se había arribado a tal nivel, después de producir once rebajas sucesivas, en un período muy corto de tiempo.
Prácticamente, desde que se tambaleara la estantería de la economía, de los mercados de riesgo, y recibiendo después el cachetazo de una oleada de estafadores de gente común, manejando grandes corporaciones con balances falsos, empezó Alan a recoger el nivel de la tasa y tratando de inyectar optimismo y falta de alternativas atractivas, para la colocación en dinero a interés. O para retribución de bonos. Pero, en este miércoles pasado, el cruzar los dedos en Wall Street significaba encontrarse con un rebaje de 25 puntos básicos, llevando la marca a 1,50% ¿Qué pasó?
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