2 de abril 2003 - 00:00

Cupones bursátiles

Así como nos preguntamos si es que Pérez Companc deberá seguir revistando en el Merval argentino, a partir de un control de Petrobrás con 58%, la noticia intrínseca de un mercado bursátil bastante entrelazado con lo que ocurre en el mundo, pasó por la modificación habitual en la composición del Merval clásico. Y otra vez hay una dilatación en especies, cuando se suplantan a dos que salen -Fiplasto y Rosenbusch- con cuatro que integran la nómina ahora. Ecogas, GasBAN, Garovaglio y Rigolleau, salieron de la «zona promoción» y se establecen en la vidriera mayor. Las que se fueron eran, ciertamente, visitas aleatorias de un índice principal, por obra y gracia de esos decimales que ayudan a completar lo que exige la normativa del Merval, sobre el total de negocios que debe cubrir. Arañando unas, de casualidad otras, en estos tiempos se han recambiado sociedades que ni en sueños se le podía ocurrir, a algún operador, verlas en ese sitial. Y parece que a sus directivos tampoco se les había pasado por la mente, estar todos los días en el listado de Buenos Aires que da la vuelta al mundo: porque poco y nada hacen, para conservar el lugar. Y así como hay inversores que «nacieron para ser clientes» -como lo definía un agente, hace tiempo-, tal parece que hay acciones que nacieron «para ser chicas». Vivir en las sombras, operar de cuando en cuando, no inmutarse porque le avisan que van a estar ante la buena oportunidad de entrar en carteras mayores.

Y así, es lo mismo estar en el Merval, que fuera de él. De las que ingresan, es indudable que el perfil de una GasBAN es una cuota de mejora para el listado. Ecogas ha pasado de la marginalidad operativa, a una repentina vida superior y se verá si es de las que quieren mantenerse allí. Rigolleau, sociedad muy tradicional de nuestro mercado, en un rubro en el que es única en la Bolsa, puede dar el toque de diversificación en eso, en ser distinta. Mientras que Garovaglio se ha visto muy operada en estos meses, aunque a ojos vista por medio de compras fuertes que poseían más el tinte político, que bursátil. Encadenado esto a una serie de controversias, entre mayoría y minoría, que todavía no ha sido resuelta, ni mucho menos.


El asunto es que para mostrar una esencia del recinto de Buenos Aires, necesitamos enlistar a «34» papeles, algunos más: y son
todos los que actúan en una rueda común. Puede ser esto un testimonio de que se han perdido rectores, de aquellos papeles llamados «piloto» del mercado, y que si bien rotaban según las épocas, resultaban las que efectuaban la tarea de ser fuerza de arrastre. Claro, ahora las cosas han variado mucho. Con PC en manos foráneas, con una Siderca que se ha diluido dentro de un terceto con sede en Luxemburgo. Acíndar con sus problemas y tratando de recuperar imagen, Celulosa en nivel parecido Alpargatas que está y no está. Lo excesivo siempre es malo: ahora, estamos en exceso de dispersión. Y sin conductores.

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